sábado, 17 de septiembre de 2016

ARTISTAS E INTELECTUALES AL SERVICIO DEL IMPERIALISMO: EL VÍDEO DE SERRAT SOBRE LOS REFUGIADOS


Desde el pasado día 2 de septiembre circula por internet y por los grandes medios corporativos tradicionales, un vídeo protagonizado por el conocido cantautor Joan Manuel Serrat. Este vídeo trata de sensibilizar a los ciudadanos españoles y europeos sobre el drama de los refugiados, y denuncia las miles de muertes que cada año se producen en el mar Mediterráneo. La fecha elegida para lanzar esta campaña a favor de los refugiados no es casual, ya que coincide con el aniversario de la muerte del niño sirio Aylan Kurdi, aparecido en una playa griega y cuya fotografía fue ampliamente difundida y manipulada por los medios occidentales para tratar de justificar una intervención de la OTAN en Siria que todavía hoy están intentando. La iniciativa no es nada original, ya que en multitud de ocasiones los artistas o intelectuales occidentales han prestado su imagen para, supuestamente, defender los Derechos Humanos, las libertades o la paz en diferentes partes del mundo, demostrando una hipocresía y un doble rasero escandaloso, como en el caso de sus campañas contra el gobierno de Venezuela y sus "olvidos" cuando se trata de defender los DD.HH. en Honduras, México o Colombia por ejemplo.
 
¿Cuál es el problema entonces de esta iniciativa sobre los refugiados? ¿Quién puede criticar tan noble causa? El problema radica en que los promotores y patrocinadores de estas grandes campañas de propaganda son los principales responsables de las guerras, las muertes y el sufrimiento que se denuncia en estas mismas campañas. Los gobiernos de la OTAN y las grandes corporaciones occidentales que llevan a cabo las guerras imperialistas en África y Oriente Medio, y que imponen un modelo neocolonial a los países del Sur que les hunde en la pobreza, son los mismos que están detrás de estas "campañas humanitarias" que pretenden conmovernos. Estos artistas, intelectuales, periodistas, grandes ONGs, etc. que se prestan a estas campañas de propaganda corporativa son meros instrumentos utilizados para justificar las "guerras humanitarias" y ocultar, tras su reconocida imagen, los verdaderos intereses económicos que se esconden detrás de estas intervenciones de la OTAN y los crímenes que cometen para lograr sus objetivos.
 
El vídeo en cuestión al que me refiero al inicio protagonizado en esta ocasión por Joan Manuel Serrat, forma parte de una iniciativa de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), organismo dependiente del gobierno de España, un Estado miembro de la OTAN que apoyó y participó en todas y cada una de las guerras imperialistas desde el 30 de mayo de 1982, cuando se incorporó a esta organización criminal que es el brazo armado de las grandes corporaciones occidentales por el mundo. Por ejemplo, en el año 2011, bajo un gobierno "socialista" encabezado por el neoliberal Rodríguez Zapatero y al que el propio cantante Joan Manuel Serrat apoyó públicamente, España participó en la invasión y destrucción de Libia, el país más próspero de África, lo que provocó decenas de miles de muertes inocentes y está provocando actualmente una ola de refugiados libios hacia Europa, muchos de ellos mueren en el mar Mediterráneo antes de tocar tierras europeas.
 
La CEAR también recibe financiación de la Unión Europea. Algunos de sus países miembros, principalmente Reino Unido y Francia, están detrás de las guerras de invasión contra Libia y Siria (como denunció el ex-ministro de Asuntos Exteriores francés Roland Dumas), lo que está provocando, como decía antes, la muerte de miles de inocentes que tratan de huir hacia a Europa escapando de la guerra que han provocado precisamente las potencias europeas junto a EE.UU. y sus regímenes aliados en Oriente Medio (Arabia Saudí, Catar, Israel, Turquía, Jordania, principalmente).
 
Y, como es de suponer, no sólo recibe dinero público. La CEAR está financiada por organizaciones privadas como la omnipresente Open Society Foundations del magnate George Soros, quien como ya sabemos está detrás de todas las "revoluciones de colores" que se han producido en Europa del Este o de las "primaveras árabes" en el norte de África. La organización de este criminal millonario está prohibida en Rusia, con muy buen criterio por parte de Vladimir Putin, y debería ser prohibida en todos aquellos países que quieran preservar su soberanía y su estabilidad política y social. Recientemente hemos conocido en detalle, gracias a unas filtraciones publicadas por DC Leaks , cómo los tentáculos de esta organización criminal alcanzan también a España, donde tiene cooptada a buena parte de la "izquierda alternativa" y "progresista" del país (incluidos miembros del partido Podemos, o medios "progresistas" como eldiario.es, cuyo subdirector Juan Luis Sánchez es miembro del Consejo Asesor Europeo de la Open Society Foundation).
 
Son múltiples las entidades públicas y privadas que patrocinan a la CEAR, pero quisiera destacar una más: el European Council on Refugees and Exiles (ECRE). Este Consejo Europeo para los Refugiados y Exiliados está financiado a su vez, entre otros muchos lobbies y think tanks corporativos, por el U.S. Mission to the Europen Union, un organismo dependiente del Departamento de Estado de EE.UU., es decir, dependiente de la potencia imperialista que creó a Al Qaeda y sigue utilizando a sus herederos actuales para ejecutar sus "cambios de régimen" en Medio Oriente y norte de África, cuyos resultados, además de muerte y destrucción dentro de esos países, son las oleadas de refugiados cuyos cadáveres flotan en el Mediterráneo. 
 
ECRE también recibe el patrocinio, por citar otro ejemplo, de la Fundación Sigrid Rausing Trust, con sede en Reino Unido, presidida por la editora y filántropa Sigrid Maria Elisabet Rausing, hija de un multimillonario sueco afincado en Londres; está considerada una de las mujeres más poderosas de Reino Unido; es miembro del consejo consultivo de la Coalición por la Corte Penal Internacional; miembro honorario de la Escuela de Economía de Londres; también es miembro emérito de la dirección de Human Rights Watch (una ONG cuyo director ejecutivo Kenneth Roth incitaba a Obama en 2013 a bombardear "humanitariamente" a Siria). Esta Fundación presume de haber invertido cientos de millones en organizaciones para promocionar la democracia y los Derechos Humanos - al estilo de la NED y la USAID estadounidenses -, especialmente en el norte de África y Oriente Medio mediante el Fondo Estratégico MENA a través del cual apoyaron y financiaron las "primaveras árabes" en Libia, Siria, Egipto, Túnez, Yemen y Bharéin.   
 
En resumen, gobiernos occidentales, grandes corporaciones, escuelas de negocios, altos funcionarios y tecnócratas a sueldo del capital financiero, aristocracia europea, diversas y bien pagadas ONGs... Como se puede comprobar, los principales culpables del "drama de los refugiados" están ejerciendo al mismo tiempo de solidarios salvadores de sus propias víctimas. ¿Cabe mayor hipocresía?
 
Joan Manuel Serrat llora por los refugiados, pero no emite ni una sola palabra de condena contra los responsables de las guerras que provocan la huida masiva de esas personas. Lo mismo podemos decir de todos esos artistas, periodistas, activistas, políticos, etc. que se movilizan públicamente para pedir ayuda para las personas desesperadas que llegan a Europa, sin señalar las causas del problema. Muy bien, ayudemos a los desplazados. Pero... ¿no tienen nada que decir contra el imperialismo occidental que provoca esa oleada de refugiados y de muertes? ¿Quieren explicarnos porqué colaboran directa o indirectamente con  los gobiernos de la OTAN y las grandes corporaciones que financian y patrocinan la guerra y el terrorismo yihadista internacional?



martes, 13 de septiembre de 2016

TREGUA-TRAMPA: ¿HA RENUNCIADO LA OTAN A UN "CAMBIO DE RÉGIMEN" EN SIRIA?


El nivel de esperanza y fiabilidad de la actual tregua vigente en Siria, iniciada este lunes día 12 de septiembre tras un acuerdo entre Rusia y EE.UU., gira en torno a una pregunta fundamental que parece que nadie se está haciendo y que sin embargo marca el futuro de Siria: ¿Han renunciado las élites políticas, militares y económicas occidentales a su plan para derrocar a Bashar al-Assad y a destruir al actual Estado secular sirio para poder dominarlo? 
 
No existe ninguna evidencia que permita responder afirmativamente a esta cuestión. Más bien al contrario, ya que hace unos días la llamada "oposición moderada" siria en el exilio presentó desde Londres un plan de "transición democrática" para Siria que pasa por derrocar al "régimen de al-Assad" y que cuenta con el apoyo occidental. Nada ha cambiado en este sentido desde 2011.

Salem al-Meslet, portavoz de la HNC, dijo: "Necesitamos una solución duradera a la pesadilla de Siria, no ceses del fuego locales o una paralización temporal que pueda ser explotada por el régimen y su aliado ruso. La única forma de llegar a una solución duradera es a través de la transición política (...) es decir, la transición desde el terrorismo de Estado a un país gobernado de acuerdo a un contrato social para todo el pueblo sirio [Syrian opposition coalition to announce democratic transition plan,- The Guardian, 7/9/2016]

Todo esto quiere decir que la paz en Siria es imposible de alcanzar por muchas treguas que se anuncien. Habrá una reducción temporal de la violencia con el fin de dar oxígeno a los grupos terroristas acorralados en Alepo y otras ciudades hasta que puedan rearmarse y reorganizarse. Esto fue lo que ocurrió en treguas anteriores, anunciadas casualmente en momentos críticos para los grupos yihadistas. Los "corredores humanitarios" que solicita EE.UU. son tuberías por las que circulan las armas para abastecer a los grupos terroristas de la OTAN. El hecho en sí mismo de que EE.UU. haga una distinción entre "grupos terroristas" a los que combatir y "rebeldes sirios" a los que apoyar, supone una trampa sin salida para el gobierno sirio que sufre el ataque terrorista de ambos bloques, "terroristas" y "rebeldes" todos ellos hermanados por la misma ideología takfirí-wahabí. Esta trampa imposibilita una solución definitiva del conflicto.
 
En paralelo a esta tregua-trampa, que varios de estos grupos takfirís como Ahrar al-Sahm no reconocen ni asumen, el régimen sionista de Israel continúa atacando al ejército sirio en la provincia de Quneitra, en los ocupados Altos del Golán, donde sigue dando apoyo a los grupos terroristas del Estado Islámico y el Frente al- Nusra.
 
La vigencia del pacto de cese de hostilidades tiene en contra los más recientes ataques terroristas cuando sus francotiradores abrieron fuego contra el Palacio de Justicia y el barrio de Zahraa, en Alepo, ciudad desde donde parte la generalización de la tregua. A esto se suma el cuarto ataque de la aviación del régimen sionista de Tel Aviv contra posiciones del Ejército sirio en las cercanías de las Altura del Golán [Los riesgos de la tregua en Siria (13/9/2016),- corresponsal de Prensa Latina, Pedro G. Hernández, desde Damasco]

No puede haber paz en Siria mientras aquellos mercenarios y militares extranjeros que invadieron el país en 2011 continúen ocupando un territorio soberano (incluido el ejército de Turquía) y actuando en contra de sus instituciones y de su pueblo, salvo que el gobierno sirio y sus aliados se rindan, algo impensable en estos momentos. Alcanzar la paz depende única y exclusivamente de quien inició la guerra. ¿Es necesario señalar que el Ejército Árabe Sirio no ha invadido a ningún país de la región, sino que son las potencias occidentales y los regímenes aliados en Oriente Medio quienes inundaron Siria de terroristas a sueldo llegados de decenas de países diferentes, incluidos los países europeos que dan lecciones de "democracia" al resto del mundo? ¿Hace falta recordar que en Siria no hubo nunca una "revolución popular pacífica" sino una "primavera" terrorista de la OTAN siguiendo el mismo libreto que en Libia?
 
Occidente aplica en todo el mundo la política de los hechos consumados. Sus acciones y decisiones, por injustas, criminales e ilegales que sean, no tienen marcha atrás. Atacan a un país soberano saltándose toda la legislación y el derecho internacional existente, y a partir de ese momento la responsabilidad se traslada como por arte de magia a las autoridades legítimas del país que ha sido invadido o atacado, en este caso el gobierno de Siria. El Estado agredido no tiene derecho a defenderse y a proteger a su pueblo. La doctrina "responsabilidad para proteger" (R2P) es de aplicación exclusiva de la OTAN, que la interpreta de forma sibilina y la ejecuta unilateralmente contra aquellos Estados y gobiernos que no se arrodillan ante sus imposiciones. Los gobiernos imperialistas de la OTAN y la prensa occidental manipulan los hechos y retuercen la realidad de tal forma que el único responsable de la guerra es el agredido, que debe rendirse para que se alcance la paz.
 
Siria sigue en el punto de mira de EE.UU., no sólo por sus recursos y por lo que significa políticamente Siria en la región, sino como parte de un plan más ambicioso para la reordenación de un Nuevo Oriente Medio en el que Irán es el siguiente en la lista negra del imperialismo anglosajón. Occidente anunciará la paz en Siria el día que Bashar al-Assad corra la misma suerte que Gadafi, y el día en que la República Árabe Siria y sus recursos estén bajo el control de las grandes corporaciones occidentales, que son quienes marcan la agenda exterior de los gobiernos de la OTAN. Lo único que podemos esperar de esta tregua-trampa es el momento y el lugar en el que Occidente la dé oficialmente por terminada para continuar su "guerra humanitaria" contra la independencia de Siria. Los gobiernos occidentales, los medios corporativos y las ONGs más reconocidas ya tienen escritos de antemano sus discursos, sus editoriales y sus informes: "el régimen de Al Assad es el culpable".

miércoles, 7 de septiembre de 2016

TURQUÍA SUSTITUYE AL ESTADO ISLÁMICO COMO INSTRUMENTO DE OCCIDENTE PARA BALCANIZAR SIRIA


Siria sufre desde 2011 la invasión de la OTAN (incluido el régimen sionista de Israel) y de las monarquías criminales del Golfo. Desde el inicio esa invasión se ejecuta a través de los múltiples grupos terroristas takfirís que son utilizados como los escuadrones de la muerte de Occidente. Nadie bien informado pone en cuestión este hecho bien documentado.
 
Sin embargo a día de hoy la invasión de la OTAN ya no sólo se produce a través de sus mercenarios camuflados de "rebeldes", sino a través de la intervención directa de un ejército de la OTAN en suelo sirio, el de Turquía, de forma clara y sin eufemismos ni intermediarios. El argumento oficial para hacerlo es la "lucha contra el terrorismo" de Daesh. La realidad es que el Estado Islámico se retiró de Yarablús en tiempo récord y sin oponer resistencia, obedeciendo a sus patrocinadores. ¿Cómo explican, si no, que ahora Turquía haya barrido en dos días al Estado Islámico cuando la "coalición antiterrorista" encabezada por EE.UU. no ha sido capaz de hacerlo en casi dos años de actividad? A la vez resulta sorprendente ver cómo algunos medios y analistas occidentales están dando prácticamente por desparecido al Estado Islámico cuando hace apenas unas semanas era el mayor problema sobre la faz de la tierra. Las mentiras y contradicciones de EE.UU. y la OTAN quedan al descubierto constantemente. Pero ahí están los "periodistas" y "freelance" para taparlas a cambio de un puñado de dólares-euros y un espacio en los grandes medios corporativos.
 
Dicha invasión ilegal e ilegítima por parte del régimen turco se precipitó debido a la inminente derrota de los terroristas patrocinados por Occidente y sus aliados dictatoriales en la región. Este hecho ha forzado a la OTAN a reordenar sus estrategias. El objetivo de fondo sigue siendo la cabeza de Bashar al-Assad y la balcanización de Siria, que sería el paso previo para una guerra similar contra Irán ya con Hillary Clinton como presidenta del régimen imperialista estadounidense.
 
Pese a la escenificación mediática de un enfrentamiento entre EE.UU. y Turquía tras el golpe de Estado del pasado julio, y del consecuente acercamiento y los acuerdos alcanzados entre Turquía y Rusia, el Pentágono estaría detrás de la operación "Escudo del Éufrates" ejecutada por Erdogan. El giro en la política exterior de Turquía no representa por sí mismo una ruptura con EE.UU., sino un intento de jugar a dos bandas por parte del régimen turco y tratar de "contener" a Rusia. Algunos analistas como el profesor Michel Chossudovsky van más allá y opinan que, pese a lo que pueda parecer, Turquía actúa no sólo con el consentimiento sino bajo la supervisión de EE.UU., ya que desde un punto de vista técnico y logístico-militar la intervención de Turquía en Siria no podría realizarse sin el apoyo de los altos mandos de la OTAN. Según el reconocido analista el golpe de Estado fallido del pasado 15 de julio, llevado a cabo por la CIA con el conocimiento de Erdogan, preparó el terreno para la invasión posterior de Siria por parte de Turquía.
 
Las purgas dentro de las Fuerzas Armadas tenían la intención de deshacerse de los miembros de la jerarquía militar que se oponían a una invasión de Siria. (...) [Mientras Erdogan recomponía sus relaciones con Rusia] el aparato militar y de inteligencia de Turquía participó en la planificación de la invasión del norte de Siria en coordinación con Washington y la sede de la OTAN en Bruselas. El objetivo subyacente en confrontar en última instancia y debilitar a los aliados militares de Siria: Rusia, Irán y Hezbollá. [1]

Tanto EE.UU., que por un lado utiliza y manipula a su favor a los kurdos y al mismo tiempo permite que Erdogan los masacre militarmente con tal de ocupar el territorio sirio; como Turquía, que se comprometió con Rusia a no intervenir para provocar un "cambio de régimen" en Siria, están usando un doble rasero donde sus actos sobre el terreno contradicen su discurso público. También resulta incoherente la posición de los kurdos que paradójicamente luchan contra el Estado Islámico situándose a las órdenes de EE.UU., que es su principal patrocinador occidental. Esto les coloca en una posición de complicidad con el imperialismo más que evidente. ¿Su intención es eliminar al Estado Islámico y al resto de terroristas para mantener la unidad y soberanía de Siria, o aprovechar la coyuntura para fracturar el país y crear el "Gran Kurdistán" que persigue históricamente EE.UU.?
 
Pero no sólo la OTAN. El gobierno sirio y Rusia han denunciado públicamente la intervención militar turca en Siria, sin embargo parece que tras reunirse los tres en Bagdad existe un acuerdo paralelo con Turquía para permitir que expulse al Estado Islámico y ataque a las fuerzas kurdas pro-imperialistas y así impedir la creación de un futuro "Gran Kurdistán" en suelo sirio, que es un proyecto de larga data del Pentágono.
 
El primer punto impuesto sobre Turquía fue un umbral en términos de fuerzas desplegadas por el ejército turco en Siria, que no excederá los 8.000 soldados (...). El segundo punto acordado fue el área en Siria donde los militares turcos pueden moverse para eliminar a los combatientes del estado islámico. (...). El tercer punto acordado significa la retirada de la mayoría de los grupos rebeldes controlados por los servicios de inteligencia turcos en las zonas de batalla en torno a la ciudad de Alepo y la provincia de Latakia. Esta maniobra ayudará al gobierno sirio a conseguir la victoria final en la batalla de Alepo. [2]

Pero el régimen de Erdogan, pese a oponerse aparentemente a un Kurdistán en su frontera con Siria que pudiera fortalecer al PKK y a los kurdos turcos, mantiene muy buenas relaciones con el gobierno regional del Kurdistán iraquí, en manos del corrupto clan Barzani, títeres estadounidenses, y llegó incluso a comprometerse en 2015 con las YPG para apoyar un Estado kurdo en Siria [3]. ¿Cómo es posible que Rusia y Siria se fíen de la "inestable" palabra de un criminal como Erdogan? Lo que está ocurriendo con esta operación "Escudo del Éufrates" es que se está sustituyendo a unos terroristas "malos" (Estado Islámico) por otros terroristas "buenos" (Ejército Libre Sirio,...), denominados "rebeldes" por los gobiernos y la prensa occidental, pero con el terrible agravante de que ahora un ejército de la OTAN interviene militarmente en Siria. Una estrategia demasiado arriesgada para Siria que, de salir mal, no tiene marcha atrás.

Existe un poliédrico  e incierto juego de intereses muy peligroso donde nada es lo que parece. En palabras de la analista geopolítica Catherine Shakdam [4], Siria se ha convertido en "un pozo ciego de tratos encubiertos y agendas ocultas".

EE.UU. y Rusia pretenden utilizar a Turquía como ariete para ganar su guerra geoestratégica en Siria. Erdogan pretende buscar el apoyo de ambos para imponer su propia agenda y expulsar a los kurdos de Turquía. El problema es que tarde o temprano este cruce de intereses terminará por explotar. Tarde o temprano alguien tendrá que traicionar su palabra, y parece evidente de qué lado vendrá la traición. Turquía, y por lo tanto EE.UU. y la OTAN, no retrocederán jamás ni entregarán el territorio sirio que han invadido a sus legítimas autoridades estatales sirias. Una vez que ponen sus "botas sobre el terreno" ya no hay marcha atrás. De hecho, la intención de EE.UU. ahora es crear un "refugio", "corredor humanitario", "zona de seguridad" o una "zona de exclusión aérea" aprovechando las áreas sirias invadidas por Turquía, cumpliendo así con una de las insistentes "recomendaciones" del Brookings Institution y de la Rand Corporation, dos gigantescos think tanks del poder económico occidental que ya tienen planificado también una guerra futura contra Irán [5].
 
Turquía no se detendrá en Yarablús, donde pretende instalar una base militar permanente que sirva como campo de entrenamiento para el Ejército Libre Sirio (ELS) y otros grupos terroristas. Obviamente su intención es seguir avanzando dentro de Siria utilizando a sus mercenarios. Su intención política, además, es afianzar a la "oposición armada sunita" como un actor político determinante en el futuro de Siria. Es decir, que Turquía está pensando en un futuro sin Bashar Al Assad y donde los grupos terroristas sunitas y sus brazos políticos tengan su cuota de poder en Siria.
 
Si la Cancillería rusa considera - o al menos eso dice ante los medios de comunicación - que "el avance de Turquía en Siria amenaza la soberanía e integridad de ese país", ¿por qué se le permitió o incluso se acordó con Turquía dicha intervención? 
 
Una fuente de los servicios de seguridad en Ankara comentó a Al-Monitor que “es la hora de sacar provecho de estos éxitos. Sería un error imperdonable pensar en limitar la operación solo a Jarabulus, después de estar preparándola un año entero”. (...)  A nivel político, Ankara quiere reunir y consolidar a la oposición armada sunita bajo un mismo techo, al menos en el norte de Siria, pero preferiblemente en todo el país. Ankara parece haber convencido a Washington y Moscú que una parte importante de la oposición en Siria no debería ser descartada cuando se está determinando el futuro de Siria. Turquía piensa que con esta operación ha conseguido una oportunidad para unir a la oposición siria militarmente en torno a un solo objetivo, bajo un solo mando y bajo una estructura militar única. Ankara espera que al unir las filas de la oposición primero en el norte de Siria, después en Aleppo e Idlib, el ELS puede convertirse en una fuerza creíble sobre el terreno y ser aceptada en la mesa de negociaciones. [6]

¿Cómo piensan las diversas fuerzas antiimperialistas recuperar las ciudades sirias "conquistadas" por los militares y "rebeldes" de la OTAN? De forma pacífica es imposible. La guerra parece que es el único idioma que entienden Occidente y sus aliados en la región. ¿Están dispuestos Rusia, Siria o Irán a iniciar una guerra militar directa contra la OTAN para recuperar ese territorio ocupado en Siria? La otra alternativa es reconocer que se ha perdido ese territorio y aceptar la balcanización de Siria.

Ojalá los acontecimientos se vuelvan a girar a favor de las fuerzas de la resistencia antiimperialista en Siria. Pero hay decisiones que no tienen marcha atrás. La historia demuestra que confiar en la palabra del enemigo supone condenarse a sí mismo a la derrota.
 
 
En Siria, en Ucrania... Rusia es siempre el invasor; EE.UU-OTAN son siempre los altruistas libertadores del mundo. Hipocresía en estado puro.
 
EE.UU y la OTAN están interviniendo militarmente en territorio sirio saltándose toda la legalidad internacional. Lo hacen, por supuesto, sin el consentimiento del legítimo gobierno de Siria. En este caso ni siquiera se han tomado la molestia de maquillar esta intervención ilegal con una resolución "humanitaria" de la ONU que blanqueara su guerra de invasión, como hicieron por ejemplo en Libia en 2011. La OTAN no sólo invade un Estado soberano sino que además amenaza al gobierno sirio y a Rusia con derribar sus aviones si éstos intentan defenderse [7]. Recordemos que Rusia está en Siria a petición del gobierno de Al Assad, con el que coordina todas sus acciones en el país.
 
Según el criterio occidental, Siria debe dejarse invadir no sólo por los terroristas-"rebeldes" sino por los ejércitos extranjeros. De lo contrario será culpado de atacar a Occidente y de iniciar una guerra internacional de consecuencias impredecibles. Y este sibilino argumento es sostenido diariamente ante los medios por los portavoces de la OTAN y de la Casa Blanca sin sonrojarse. Ningún periodista occidental les hace avergonzarse ante tal demostración de soberbia e hipocresía.
 
Por el contrario, el 16 de marzo de 2014 en Crimea el 96% de la población aprobó en referéndum unirse democrática y pacíficamente a Rusia. Esta decisión fue tomada por la inmensa mayoría de una población que se negó a aceptar el golpe de Estado de febrero de 2014 contra el gobierno legítimo de Yanukovich en Ucrania y ha someterse a la nueva junta golpista instalada en Kiev por EE.UU. y la Unión Europea. Los ciudadanos ruso-parlantes de Crimea y Sebastopol buscaron la protección de Rusia puesto que sabían que de mantener su estatus correrían la misma suerte que sus hermanos en el este de Ucrania, donde estaban (y todavía están) sufriendo una represión criminal por parte del nuevo régimen neonazi ucraniano. Podemos decir que regresaban a su histórica "madre patria" rusa huyendo del fascismo y el neoliberalismo al que iban a ser sometidos. Este es, muy resumido, el contexto de la crisis en Ucrania.
 
Rusia no pegó ni un solo tiro en Crimea y Sebastopol, ni hubo un solo disturbio o manifestación en su contra en las calles, sólo una decisión democrática y pacífica de un pueblo ante un golpe de Estado en Ucrania contario a sus intereses. Sin embargo los gobiernos y la prensa occidental todavía siguen sosteniendo a día de hoy, demostrando un cinismo y una falta de rigor absolutos, que Rusia invadió militarmente a Ucrania y se anexionó por la fuerza a Crimea, lo que llevó a Occidente a imponer sanciones financieras, económicas, diplomáticas, políticas y comerciales contra Rusia que hoy todavía continúan.
 
REFERENCIAS - NOTAS
 
[1] US-NATO-Turkey Invasion of Northern Syria: CIA “Failed” Turkey Coup Lays Groundwork for Broader Middle East War? ,- análisis del profesor Michel Cossudovsky (Global Research, 29/8/2016)
 
[2] Rusia, Siria, y Turquía han acordado operaciones conjuntas en Siria,- artículo del experto militar y ex-comandante rumano Valentin Vasilescu (KATEHON, 5/9/2016)
 
[3] Los proyectos (diferentes) de creación de un Kurdistán,- un análisis de Thierry Meyssan (Red Voltaire, 5/9/2016)
 
[4] Blurring lines & shifting strategies in Syria (Who said terror was not the end game?),- artículo de Catherine Shakdam (RT, 26/6/2016). Puedes leer un resumen del mismo artículo en la página de RT en español: "Washington quiere ahora una guerra total en Siria"
 
[5] Irán: ¿condenada de antemano?,- artículo del escritor e investigador Mikel Itulain (¿Es posible la Paz? 31/1/2016)
 
[6] ¿Qué viene ahora para Turquía después de la victoria en Jarablus?,- publicado en español en la página Kurdistán América Latina (6/9/2016). La información original es de Metin Gurcan para la web Al Monitor con sede en Washington: Cerablus’tan sonrası ne? (29/8/2016)
 
[7] Dangerous Crossroads: U.S. Invades Syria, And Warns Russia…,- artículo del investigador e historiador Eric Zuesse (Global Research, 23/8/2016)


viernes, 2 de septiembre de 2016

¿POR QUÉ LOS TERRORISTAS YIHADISTAS ATENTAN CONTRA SUS PATROCINADORES OCCIDENTALES?


No resulta fácil, debido a la rapidez con la que se desarrollan los acontecimientos y a las múltiples aristas que los rodean, entender y explicar la actualidad geopolítica y geoestratégica mundial. No es tarea fácil para los académicos y expertos que se dedican en exclusiva o profesionalmente a esta tarea. Resulta todavía mucho más difícil de entender y de explicar para aquellos ciudadanos de a pie que tratamos de informarnos a través de los medios y analistas independientes. Pero resulta literalmente imposible de entender para la inmensa mayoría de ciudadanos occidentales que se informan a través de la televisión, la radio y la prensa corporativa occidental. En este caso la ignorancia es absoluta.
 
La falta de información veraz y de pluralidad de opiniones existente en estos medios masivos, provoca en el lector, oyente o espectador habitual una ignorancia (premeditada) que le impide conocer la realidad de los hechos políticos y económicos que influyen en sus vidas y, por lo tanto, les impiden razonar, opinar y actuar en consecuencia. Pero no sólo eso. El bombardeo diario y constante de noticias y opiniones que apuntan en una misma dirección, provoca un doble efecto en el subconsciente de la audiencia ignorante: fomenta la credibilidad absoluta e incuestionable de la información que están recibiendo, y el rechazo y desprecio hacia cualquier opinión alternativa o independiente que contradiga el discurso dominante al que están sometidos diariamente.
 
El lector, oyente o espectador ignorante deduce que si todas las cadenas, televisiones y periódicos repiten una misma versión de los hechos, es porque ésa es la única realidad posible. La Verdad, con mayúsculas. Es decir, que la unanimidad (más bien el pensamiento único) y uniformidad que podemos ver en la "línea editorial" de los medios corporativos incrementa la credibilidad de su audiencia sobre los hechos que les están contando. De manera que si todos los medios de masas al unísono señalan que Rusia ha invadido Ucrania, o que Gadafi o Al Assad está matando deliberadamente a su propia población, ningún espectador ignorante pondrá en duda esta realidad, que se hace incuestionable ante sus ojos, sencillamente porque ésa es la única versión de los hechos que conocen. "Lo que no sale en televisión no existe", dicen algunos.
 
Por otro lado, debido precisamente a ese sesgo informativo al que están sometidos, existe ante sus ojos y sus mentes una única interpretación posible de los hechos, y quien cuestione esta versión unidireccional es porque está obedeciendo a intereses espurios o es, sencillamente, un "conspiranoico", un "populista", "un radical", un "chavista" o un "comunista trasnochado". La mente de esta gran masa de espectadores está lo suficientemente moldeada durante años como para no aceptar ninguna opinión que choque contra sus prejuicios o ideas preconcebidas. No importan los hechos, pruebas o evidencias que se les pongan delante. No perderán ni un segundo en analizarlas.

¿"Entonces por qué los terroristas atentan contra sus propios patrocinadores"?

Teniendo en cuenta todo lo anterior, resulta lógico que cuando alguno de estos lectores, oyentes o espectadores que dan total credibilidad a los grandes medios corporativos, se encuentran con alguna opinión o información que contradice radicalmente la versión difundida por esos periodistas que les desinforman, su reacción inmediata sea de rechazo o, cuando menos, de incredulidad hacia lo que no alcanzan a comprender. Por ejemplo, cuando alguien denuncia y evidencia que las potencias occidentales están armando y apoyando a los mismos terroristas yihadistas que dicen combatir en Oriente Medio y que también han atentado en varias ocasiones en suelo europeo, la reacción más habitual es preguntar "porqué esos terroristas iban a ir en contra de los gobiernos que les están financiando". Algunas personas plantean esta reflexión de forma sincera, otras lo hacen de forma malintencionada para tratar de desacreditar la información sin ni siquiera analizarla. En cualquier caso la respuesta no es sencilla, puesto que no existe una única respuesta o explicación, sino diversos factores que hay que analizar para tratar de entenderlo. Veamos algunos aspectos importantes a tener en cuenta:

El enemigo de los yihadistas es cualquier persona, grupo o gobierno que no defienda la ideología wahabí, incluidos los propios musulmanes.

Las potencias occidentales llevan décadas utilizando a diferentes grupos yihadistas para atentar contra gobiernos, ideologías o movimientos populares que son hostiles a sus intereses económicos y geoestratégicos, tanto en Europa como en Latinoamérica, Asia Central, Oriente Medio o África [1]. Los múltiples grupos de terroristas yihadistas, a su vez, se aprovechan de este patrocinio para fortalecer sus organizaciones, tratar de extender su ideología y eliminar a quienes consideran sus enemigos.

Pero esta colaboración estratégica no significa que los terroristas takfirís (me refiero a aquellos que, más allá de ser meros mercenarios que se mueven únicamente por dinero, abrazan una ideología y el integrismo religioso) consideren a los gobiernos y sociedades occidentales como "sus hermanos", ni a sus "valores cristianos" y sus "libertades" como una opción respetable. Los ciudadanos de a pie occidentales, como cualquier musulmán que no defienda su ideología (el wahabismo con epicentro en Arabia Saudí), son objetivo potencial de los terroristas takfirís a los que Occidente paradójicamente apoya. En realidad hay que recordar que las principales víctimas del fanatismo takfirí-wahabí son los musulmanes. Casi el 90% de los atentados yihadistas se producen en países de mayoría musulmana, matando en su inmensa mayoría a personas de religión musulmana. No existe por tanto una "guerra de civilizaciones" o "religiones", sino una utilización perversa del fanatismo y el terror por parte del imperialismo occidental y sus aliados para alcanzar sus objetivos.

Los gobiernos y servicios secretos de los países de la OTAN saben perfectamente que la población occidental también es objetivo de los terroristas, como se ha comprobado en varias ocasiones. Conocen perfectamente a los terroristas que residen en Europa así como conocían a los que atentaron en París o Bruselas. Pero aún así los financian y manipulan para utilizarlos como sus "escuadrones de la muerte" sobre el terreno en Oriente Medio y norte de África, principalmente. Y no sólo fuera, sino también los utilizan dentro de los países occidentales (como veremos más abajo). Los gobiernos occidentales y sus servicios secretos utilizan a estos terroristas para atacar a sus enemigos en el exterior y aplicar una agenda represiva y reaccionaria en sus propios países.
 
Mientras que las operaciones de OTAN y la CIA durante la Guerra Fría estaban destinadas a actos de terrorismo contra el propio pueblo [Operación Gladio], las redes actuales se utilizan para llevar a cabo tanto guerras en el extranjero, como ataques terroristas en el propio país. [2]
 
Es un hecho conocido y confirmado que a todos estos yihadistas europeos se les facilita su salida de Europa para unirse a los "rebeldes sirios". Europa exporta terroristas: los "euro-yihadistas". En esos momentos son definidos por Occidente como "luchadores por la libertad" [3], es decir, mercenarios que van a hacerle el trabajo sucio a la OTAN. Cuando más tarde regresan y atentan en Europa, estos mismos "héroes" se trasforman en "terroristas yihadistas" [4].
 
En las calles de Bruselas los rumores abundaban sobre el viaje de este o aquel ‘mudjadhid’. En marzo de 2013, coincidiendo con el anuncio de la creación de la Task Force Syrie por el ministro belga de Interior, envié a los padres de los yihadistas una carta de aviso apuntando a la complicidad de las autoridades belgas en la partida de sus hijos”.[5]
 
La relación de Occidente con sus terroristas es cínica, coyuntural y ambivalente. Mientras existe un enemigo común, como lo fue Gadafi o ahora Al Assad, las potencias occidentales y los grupos terroristas cooperan y se respetan por su propio interés. El problema para los gobiernos de la OTAN surge cuando ese enemigo común desaparece y algunos grupos terroristas díscolos siguen entonces su propia agenda por el poder al margen de sus patrocinadores. Las potencias de la OTAN crean y dirigen a la mayoría de estos grupos terroristas, pero no pueden garantizar su control absoluto todo el tiempo y en todos los lugares. En ese momento esos díscolos terroristas dejan de ser útiles para Occidente; y a su vez los terroristas dejan de ver a Occidente como un "aliado" para convertirse en un "impuro" invasor.

Esto fue lo que ocurrió, por ejemplo, con los talibanes en Afganistán en los años 80 (los antecesores de Al Qaeda/ISIS). Fueron útiles a sus patrocinadores estadounidenses para luchar contra la Unión Soviética, pero EE.UU. acabó convirtiendo a su propio agente Osama Ben Laden en el enemigo público número uno cuando Al Qaeda comenzó a actuar de forma autónoma y EE.UU. necesitaba un nuevo enemigo global tras la caída del Muro de Berlín que justificara la implementación de su política imperialista [6].
 
Recientemente se ha conocido que el gobierno de EE.UU. ha ofrecido una recompensa de 3 millones de dólares para quien capture a Gulmurod Khalimov,  quien fuera comandante de una unidad policial especializada del Ministerio del Interior de Tayikistánun. Entre 2003 y 2014 Khalimov participó en cinco cursos de formación en Estados Unidos y Tayikistán que fueron financiados por el programa "antiterrorista" del Departamento de Estado de EE.UU., según publicaba la web de canal Hispan TV el miércoles 31 de agosto.
 
No sabemos cuánto hay de realidad y cuánto hay de impostura y estrategia por parte de Washington respecto a estas amenazas de sus antiguos pupilos. Pero los hechos objetivos son claros: Khalimov fue entrenado por Washington para utilizarlo como mercenario en países como Afganistán, Irak, Libia o Siria. Ahora es dirigente del Estado Islámico y amenaza a sus patrocinadores. Y son cientos los ejemplos similares que pueden encontrarse.
 
Los miembros del EIIL, algunos de los cuales fueron entrenados en 2012, siguen recibiendo formación de Washington. El pasado 19 de febrero, Estados Unidos y Turquía firmaron un acuerdo para entrenar y armar a quienes llaman militantes moderados en Siria con el pretexto de prepararles para luchar contra los extremistas de Daesh, aunque de acuerdo con varios documentos, hasta el momento, cientos de elementos entrenados por EE.UU. se han unido a las bandas terroristas. [7]

Una vez descartado el Comunismo como amenaza mundial, y utilizando los turbios atentados yihadistas del 11 de septiembre de 2001 [8] como excusa, EE.UU. reorienta su estrategia hegemónica unipolar hacia la actual farsa denominada "guerra global contra el terrorismo".

Los servicios secretos occidentales fomentan los atentados yihadistas en sus propios países.

En EE.UU. la Oficina Federal de Investigación "fabrica casos de terrorismo". El FBI utiliza a agentes secretos para hacerse pasar por yihadistas y organizar atentados terroristas, con el fin de identificar y detener a los potenciales yihadistas que posteriormente se unan a ellos. Los agentes seducen o coaccionan a aquellas personas que, según su sesgado criterio, son sospechosas o susceptibles de cometer actos terroristas. Estos agentes secretos proporcionan armas, explosivos y dinero a estas personas vulnerables. En muchos casos estas personas elegidas se encuentran en situaciones personales muy precarias, o incluso en algunos casos las personas cooptadas por el FBI tienen alguna discapacidad mental o "son genuinamente psicóticos, que toman medicación".
 
El pasado marzo, en The Intercept, aparecía el perfil de Sami Osmakac, de 25 años, que se encontraba "sin blanca y luchando contra una enfermedad mental" cuando se convirtió en el objetivo de una operación secreta del FBI. "El FBI proporcionó todas las armas que aparecen en el vídeo del martirio de Osmakac", señaló The Intercept. "El FBI también le proporcionó el coche bomba que supuestamente planeaba hacer estallar e incluso el dinero para un taxi, de forma que fuera a donde el FBI necesitaba que fuera" [9]

Según una información publicada en el New York Times en junio de este año (F.B.I. Steps Up Use of Stings in ISIS Cases) aproximadamente el 67% de los procesos judiciales en los que están implicados sospechosos de apoyar al ISIS o Estado Islámico incluyen pruebas que se obtuvieron a partir de operaciones secretas, todas ellas muy poco fiables. Un estudio ha revelado que en la gran mayoría de estas operaciones secretas (317 casos estudiados) existen indicios claros de haber utilizado trampas en los procesamientos judiciales contra esos supuestos "terroristas".
 
Para las élites estadounidenses el fin justifica los medios, tanto dentro como fuera del país. La leyes son pisoteadas si éstas se cruzan en su camino. Por supuesto la ética y la moral se compran a golpe de talonario. Estos fundamentalistas de la globalización neoliberal son mucho más fanáticos y mucho más integristas que los terroristas que utilizan como mercenarios.

En clave interna, en los países occidentales los atentados terroristas, o la sombra del terrorismo como amenaza permanente, sirven a los gobiernos neoliberales para imponer una agenda de represión, control social y recorte de libertades que en un escenario de normalidad y paz los ciudadanos occidentales no aceptarían. De hecho en Alemania se está estudiando la posibilidad legal de desplegar soldados del Ejército en lugares públicos para "proteger" a los ciudadanos de un posible ataque del Estado Islámico [10]. 
 
Las víctimas civiles que provocan en Europa estos atentados yihadistas, que se llegan a producir por la acción o bien por la omisión de los servicios secretos occidentales, son el equivalente a los "daños colaterales" que se provocan las bombas de la OTAN en Oriente Medio. Pese al riesgo que suponen internamente, Occidente los sigue promocionando hacia el exterior. Quizás tenga mucho que ver en esto, el hecho de que los muertos en los atentados siempre los ponen las clases populares y más bajas de la sociedad, nunca las élites occidentales siempre bien protegidas y seguras. 

La geopolítica detrás de los terroristas

Existen múltiples grupos terroristas, financiados por distintos regímenes y con diferentes intereses en cada momento y lugar. Esto también explicaría, en parte, porqué algunos países patrocinadores del terrorismo sufren también ataques de los yihadistas. El terrorismo es utilizado para desestabilizar países y para presionar a gobiernos hostiles a los intereses de quienes pagan las bombas.
 
Sin ir más lejos, en estos momentos en Siria estamos asistiendo a un enfrentamiento armado entre diferentes grupos terroristas que eran aliados hasta hace apenas unas semanas o meses. Grupos "rebeldes" apoyados por EE.UU., Turquía, Arabia Saudí, etc. unidos desde 2011 por un "cambio de régimen" organizado por la OTAN en Siria, se están matando entre ellos debido a los desencuentros y movimientos geoestratégicos de sus patrocinadores. Parece ser que, entre otros factores, el "Gran Kurdistán" diseñado por EE.UU. no es del agrado de un Erdogan con pretensiones expansionistas en la región [11].
 
Los ataques terroristas, como los golpes de Estado como el ocurrido el 15 de julio en Turquía, pueden hacer cambiar la política exterior de un gobierno o régimen, algo que resulta muy tentador para sus respectivos enemigos. Lejos de formar parte de la "teoría de la conspiración", los ataques de "falsa bandera" se han utilizado política y geoestratégicamente a lo largo de la historia, como reconocen años después sus propios autores [12].

Si "la guerra es la continuación de la política por otros medios", podemos concluir que el terrorismo es a su vez una herramienta del poder corporativo y político occidental para conseguir por la fuerza aquello que con la diplomacia, el diálogo, el acuerdo y la razón no pueden conquistar.
 
 
 
REFERENCIAS - NOTAS
 
 
[2] Paris Shooters Just Returned from NATO's Proxy War in Syria,- artículo del analista independiente Tony Cartalucci (New Eastern Outlook, 8/1/2015). [Este artículo puede leerse en español en el blog El Robot Pescador: Terroristas Islamistas: ¿títeres controlados por occidente?]
 
 
[5] Euro-djihadistes : des mercenaires de l’OTAN,- Entrevista de Silvia Cattori al periodista y escritor nacido en Bélgica pero de origen turco-sirio Bahar Kimyongür (web de Silvia Cattori, 25/4/2014)
 
[6] ¿Quién fundó a los yihadistas: los Bush, los Clinton u Obama?: Operación Ciclón de la CIA,- artículo del profesor Alfredo Jalife-Rahme (La Jornada, 17/8/2016)
 
[7] EEUU entrenó a terroristas que se convirtieron en líderes de Daesh,- información publicada por la web del canal Hispan TV (24/4/2016) citando un informe emitido por el diario tunecino Alshruq.
 
 
[9] The FBI is 'manufacturing terrorism cases' on a greater scale than ever before,- artículo de Caroline Simon (Business Insider, 9/6/2016). [Este artículo también puede leerse en español traducido por Nuria Blanco para el Foro Contra la Guerra Imperialista y la OTAN: Cómo el FBI fabrica terroristas (30/6/2016)]
[11] ¿Por qué Erdogan se volvió anti-euratlantista? ,- análisis de Valentín Vasilescu (Katehon, 5/8/2016) 
 
[12] 42 ADMITTED False Flag Attacks,- recopilación publicada por el Washington`s Blog, 9/2/2015


miércoles, 31 de agosto de 2016

LA PERIODISTA INDEPENDIENTE EVA BARTLETT CUENTA LA REALIDAD DE SIRIA



 
"Eva Bartlett es una periodista independiente y activista canadiense. Ha vivido 3 años acumulativos en Gaza desde noviembre de 2008, documentando la vida de los palestinos bajo el yugo del régimen sionista. También ha visitado el Líbano y ha estado 4 veces en Siria desde abril de 2014, reportando la vida diaria del pueblo sirio y la barbarie provocada por Occidente y el terrorismo patrocinado. Eva se considera antisionista, antiimperialista, y a favor de la justicia. (Este programa fue pre-grabado el martes 23 de agosto)"

lunes, 29 de agosto de 2016

OCCIDENTE Y SUS TERRORISTAS A SUELDO: LA RELACIÓN DE FRANCIA CON EL GRUPO TERRORISTA MKO

 
Estados Unidos habría trasladado a unos 100 terroristas del MKO desde Irak a Europa, según publicaba Hispan TV en su página el pasado 25 de agosto, citando a altos funcionarios iraquíes. Supuestamente, un avión de pasajeros que llegó a Bagdad bajo el paraguas del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), sirvió para que las fuerzas militares de EE.UU. desplegadas en Irak trasladaran a decenas de dirigentes terroristas, próximos al exjefe del MKO Masud Rayavi, desde Bagdad hacia suelo europeo.
 
Aunque la noticia no lo concreta, probablemente fuese Francia el destino de los terroristas, puesto que es allí donde tiene su sede el MKO y su rama política, el Consejo Nacional de la Resistencia Iraní fundado en 1981 por el propio Rayavi. En la actualidad éstas organizaciones las preside su mujer, Maryam Rayavi (foto de portada). En París celebran anualmente su gran conferencia bajo el nombre "Free Irán", donde asisten las élites financieras, empresariales, políticas y mediáticas francesas y occidentales para apoyar y respaldar públicamente a esta organización anti-iraní, y más de fondo, para impulsar y justificar bajo eslóganes a favor de la "democracia" y la "libertad" el proyecto imperialista occidental para Oriente Medio, donde Irán (así como el resto de países soberanos e independientes de la región, como Siria) está en el punto de mira de los intervinientes. 
 
Más allá de la veracidad de esta noticia sobre el reciente traslado de presos, que todavía está por confirmar, el papel de Francia (OTAN) como anfitrión de este grupo terrorista es ya un hecho probado. Francia acoge desde hace años a varios miembros y dirigentes del MKO, principalmente en la ciudad de Auvers-sur-Oise ubicada en los suburbios del noroeste de París. Esta complicidad con los terroristas es algo muy grave y esclarecedor que todos debemos denunciar y difundir, puesto que los grandes medios corporativos nunca lo harán.
 
Por eso este tipo de operaciones político-militares se producen en la más absoluta clandestinidad y con el mayor silencio mediático posible. Lo mismo ocurre con el apoyo que la OTAN brinda a la "oposición moderada" en Siria. Las razones son obvias. Los gobiernos occidentales no pueden aparecer frente a los ciudadanos como patrocinadores de los terroristas cuando al mismo tiempo su política exterior (y en buena medida también su política interna) gira en torno a la ficticia "lucha global contra el terrorismo" que se está desarrollando en Oriente Medio y norte de África. Por eso se nos oculta información y se manipula la que nos ofrecen. La publicación de este tipo de noticias revelan la absoluta hipocresía en la que se mueven los gobiernos occidentales y los propios medios masivos que sirven como altavoces de propaganda gubernamental. Si esta información veraz fuera publicada masivamente, si los medios cumplieran con su papel de informar y nos explicaran con rigor quiénes son los miembros del MKO o los "rebeldes sirios", les resultaría imposible a estos gobiernos occidentales mantener su discurso frente a una audiencia bien informada. Por fortuna para ellos la audiencia se mantiene premeditadamente ignorante gracias a la propaganda mediática que abunda en los medios corporativos. De esta forma los gobiernos occidentales pueden seguir diciendo una cosa y haciendo la contraria sin que ocurra nada en sus respectivos países.
 
Los miembros de la OTAN, lejos de "luchar contra el terrorismo", utilizan y apoyan el terrorismo a escala global en función de sus intereses particulares. Está bien documentado que los gobiernos y grandes corporaciones occidentales arman, entrenan, financian y apoyan a los terroristas yihadistas que dicen combatir. Además, estos gobiernos, medios y organizaciones que siguen este patrón, exhiben de forma insultante un doble rasero inaceptable a la hora de calificar quiénes son "terroristas" y quiénes "luchadores por la libertad". Los mismos terroristas que atentan en suelo europeo y que reciben la condena y repulsa unánime en Occidente, como vimos en París o Bruselas por ejemplo, son considerados "héroes" a los que hay que apoyar cuando viajan a Siria para atentar contra la población civil y el gobierno de Al Assad. El propio MKO estuvo en la lista de organizaciones terroristas de EE.UU. hasta septiembre del año 2012, momento en que decidió sacarlo de su lista negra después de que el MKO se gastara millones de dólares, de origen principalmente saudí, en comprar la voluntad de varios políticos y funcionarios de EE.UU.
 
Es decir, que políticos y funcionarios estadounidenses recibieron dinero de una organización terrorista para que dejara de ser considerada como tal. Además varios medios de comunicación publicaron sus artículos y dieron voz a sus miembros. Esta situación fue denunciada y expuesta con claridad, por ejemplo, por el periodista Glenn Greenwald en un artículo en julio de 2012 titulado  America’s own Terror group. En este mismo artículo se puede leer también que el reputado periodista   Seymour Hersch detalló en abril de ese mismo año que "EE.UU. había suministrado considerable entrenamiento a agentes del MKO en suelo estadounidense". Asimismo, escribe Greenwald, la cadena NBC News informó de que “los ataques mortales contra científicos nucleares iraníes son realizados por un grupo disidente iraní [MKO] que está financiado, entrenado y armado por el servicio secreto de Israel”.                 
 
Por otro lado, en 1986 Francia retiró el visado del líder del MKO Masud Rayavi, forzándole a refugiarse en Irak. Años más tarde, el MKO liderado por Maryam Rayavi fue recibido en Francia con la alfombra roja, donde mantienen hasta día de hoy su sede principal.
 
¿Por qué EE.UU. y la OTAN dejaron de considerar como "organización terrorista" al MKO? La presencia de esta organización terrorista en Siria luchando contra Al Assad responde a esta pregunta.
 
La Organización Muyahidín Jalgh de Irán (MKO) es un grupo terrorista que lleva más 30 años causando el terror en Irán con el objetivo derrocar a la Revolución Islámica y tomar el poder por la fuerza. Están acusados de asesinar a más de 17.000 personas [ver el documental adjunto].
 
Según documentos presentados por WikiLeaks, el MKO se infiltró en Siria en 2011 a través de la provincia de Daraa, donde cometieron diversos crímenes contra civiles sirios haciéndose pasar por miembros del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán (CGRI). Desde entonces luchan junto al Estado Islámico y Al Qaeda por un "cambio de régimen" en Siria. En octubre de 2012, este grupo terrorista emitió un comunicado mostrando su total apoyo a los "grupos rebeldes" que estaban interviniendo en Siria e Irak. Unos meses más tarde, el 13 de mayo de 2013, altos dirigentes de este grupo terrorista se reunieron en París con los líderes de la autodenominada Coalición Nacional de las Fuerzas de la Revolución y la Oposición Siria CNFROS (la llamada "oposición siria" que se creó en noviembre de 2012 siguiendo el mismo modelo de la "transición libia") para tratar de coordinar acciones conjuntas en Siria contra el gobierno de Al Assad. En 2014, la líder del MKO Maryam Rayavi se reunió en París con "uno de los cabecillas de uno de los grupos leales a Daesh", según relató a un medio iraquí Qurban Ali Husein Neyad, ex-miembro del MKO y ex-traductor personal de Masud Rayavi. Según él, "el MKO soñaba con que Daesh controlase todas regiones iraquíes para, de esta manera, facilitar un eventual ataque de los terroristas del MKO a Irán".
 
¿Un "cambio de régimen" en Siria para después lanzar un ataque futuro contra Irán? Justo el mismo sueño que tienen ya escrito los think tanks y los globalizares occidentales que iniciaron la guerra de invasión contra Siria. Un ataque que se implementará con total seguridad si Hillary Clinton ("la reina de la guerra"), fiel servidora de Israel y Arabia Saudí, llega finalmente a la presidencia del régimen de EE.UU. 
 
Los planes escritos contra Irán de los que hablaba, están detalladamente escritos en el informe de Brookings, un think-tank representante del poder económico  que dicta las políticas a seguir a los gobiernos de los Estados Unidos, ¿Qué camino a Persia? Opciones para una nueva estrategia americana hacia Irán. (...) En el mismo informe de Brookings se habla de que antes de proceder con Irán es preciso hacerlo con Siria (...) [IRÁN: ¿condenado de antemano?,- artículo de Mikel Itulain, 31/1/2016] 
 
A finales de mayo de 2015 Maryam Rayavi, la citada líder del MKO y del Consejo de la Resistencia Iraní tan querida y respetada en Occidente, se reunió en París con el embajador de Arabia Saudí en Francia, Mohamad bin Ismail Al Sheij, para mostrarle su apoyo a la ofensiva militar saudí contra Yemen. El régimen wahabí ha asesinado a cerca de 6.000 yemenís a través de sus bombardeos y mantiene al pueblo yemení en una extrema situación humanitaria. En esa reunión la líder terrorista también se ofreció para que el MKO se trasladara a territorio saudí con el de iniciar ataques terroristas contra Irán. Con este gesto Rayavi está mostrando públicamente su agradecimiento y lealtad a sus máximos financiadores saudís, principales enemigos junto a Israel de la república islámica de Irán. Esta "oposición moderada" es la que pretende llevar la "democracia" a Irán.
 
El MKO junto al régimen sionista de Israel, también están prestando asesoramiento e instrucción militar a los terroristas del Estado Islámico en lugares como Deir al-Zur, donde incluso varios de sus miembros han muerto como consecuencia de enfrentamientos contra el Ejército Árabe Sirio, según relató a la agencia IRNA otro ex-miembro de esa organización, Reza Rayabzade.
 
En 1988 el entonces líder del MKO, Masud Rayavi, tras refugiarse en Irak donde recibió apoyo económico y militar de Sadam Hussein, organizó su propio ejército de "muyahidines" para participar junto al régimen iraquí en una cruenta represión contra el pueblo kurdo y contra las revueltas populares producidas en el sur de Irak en el año 1991, provocando la muerte de miles de inocentes con la complicidad de EE.UU-OTAN. En aquel entonces Sadam Hussein era "nuestro hijo de puta". 
 
A pesar de todos estos hechos, estos terroristas siguen siendo aliados y protegidos de las "democracias" occidentales. En Francia está ubicada su sede principal. El MKO en un grupo terrorista financiado y apoyado por EE.UU., el régimen wahabita saudí, el régimen sionista y los enemigos occidentales de Irán, incluida Francia que ejerce como su anfitriona de lujo. Es el brazo armado del Consejo Nacional de la Resistencia Iraní, que celebra anualmente en París una infame conferencia pro-imperialista donde, como decía anteriormente, se reúnen por todo lo alto los patrocinadores de la guerra y del terrorismo yihadista global, incluidos expresidentes como el español José Luis Rodríguez Zapatero, el mismo que colaboró activamente a la destrucción de Libia en 2011, el país más próspero y con la democracia más avanzada de África, hoy en ruinas.
 
Los terroristas de ayer, son nuestro aliados hoy, aunque sean culpables de cometer crímenes de lesa humanidad y sigan asesinado a personas inocentes en la actualidad. Pero todo esto, como ya es sabido, parece no importarles demasiado a los reputados periodistas que nos "informan" cada día. Ni a las ONGs corporativas que velan "imparcialmente" por el cumplimiento de los Derechos Humanos. Ni a la Socialdemocracia y la izquierda "progresista" que se arrodillan ante las grandes corporaciones que financian y dirigen en la sombra la "guerra global contra el terrorismo": la guerra imperialista de Occidente contra el nuevo Orden Mundial multipolar.