viernes, 9 de diciembre de 2016

ALEPO LIBERADA, LA OTAN DESESPERADA


El régimen de EE.UU. anunció el pasado jueves 8 de diciembre a través de un comunicado que levanta las restricciones al suministro de armas, municiones y equipos militares dirigidas a sus “aliados en Siria”, es decir, a los grupos terroristas y demás mercenarios sin escrúpulos que llevan luchando desde 2011 por un “cambio de régimen” en Siria. En realidad nunca dejó de armarlos y apoyarlos, más allá de la retórica.
 
Unos días antes, el 5 de diciembre, Rusia, China y Venezuela frenaron en el Consejo de Seguridad de la ONU una propuesta de resolución presentada por España, Egipto y Nueva Zelanda que pretendía imponer “un alto el fuego” en Alepo, es decir, imponer una nueva tregua-trampa para evitar la derrota total de los terroristas en esa ciudad, derrota que, por otra parte, es ya un hecho sobre el terreno. En el caso de España, esta “iniciativa” del gobierno neoliberal de Rajoy ante la ONU no provocó ningún debate político ni mediático – ni previo ni posterior – sobre el papel de España respecto a Siria o su papel dentro de la OTAN, lo cual demuestra, por un lado, la enorme manipulación existente sobre este asunto  y que se refleja en la existencia de un aparente “consenso” general basado en la ignorancia de la población; y por otro, la complicidad y/o cobardía de unas fuerzas de izquierdas que asumen la versión oficial de los hechos y en algunos casos se muestran más pro-imperialistas que la propia derecha convencional (como se ha vuelto a comprobar, por ejemplo, con unas recientes declaraciones del “izquierdista” Santiago Alba Rico). El apoyo de esta “izquierda” a la guerra de invasión contra Libia o más tarde al golpe neonazi del “Euromaidán” en Ucrania así lo demuestra.
 
Este reciente y acertado veto de Rusia, China y Venezuela ante la propuesta presentada por la OTAN, ha llevado a Estados Unidos, Alemania, Canadá, Francia, Italia y Reino Unido a “preparar un paquete de sanciones contra los países que apoyen el gobierno del presidente sirio”. Mientras todo esto ocurría en el plano político e institucional, el régimen sionista de Israel bombardeaba esta semana el aeropuerto militar sirio de Mezzeh, situado en el suroeste de Damasco y a escasos kilómetros del palacio presidencial sirio. En las últimas semanas el régimen sionista atacó en varias ocasiones diversas instalaciones e infraestructuras sirias, ataques que un portavoz de los terroristas, Khaled Khalaf, agradeció públicamente en unas declaraciones a un canal israelí. Recordemos que el régimen de Israel sigue prestando atención médica a los terroristas salafistas en sus hospitales en los Altos del Golán ocupados.
 
A su vez, en los últimos días hemos visto cómo los grandes medios corporativos reorientaron el foco de su propaganda sobre Alepo denunciando la “situación humanitaria”, al mismo tiempo que en España se anuncian movilizaciones en varias ciudades para el próximo 12 de diciembre en contra del “régimen sirio” y los “bombardeos de Rusia y Siria contra los civiles”. O dicho de otra manera, se manifiestan en apoyo de los “rebeldes sirios”, es decir, de los terroristas y mercenarios extranjeros que combaten en Siria financiados por la OTAN y las petro-dictaduras del Golfo. Justo ahora que en Alepo la población comienza a ver la luz al final del túnel. ¿Por qué no lo hicieron antes, cuando los terroristas invadieron Alepo y secuestraron a la población civil para utilizarlos como escudos humanos? [1] ¿Dónde estuvieron y qué defendieron durante todo este tiempo?
 
La única posibilidad para EEUU de salir de la guerra en Siria sin perderlo todo es negociar los términos de rendición con el Gobierno de Asad y Rusia, indicó el exembajador de EEUU en Croacia, Peter Galbraith, en entrevista para CNN. [Sputnik Mundo, 8/12/2016]
 
Toda esta actividad en el plano institucional, diplomático, militar, mediático y social no es casual. Todos estos agentes, que sirven a los intereses de las grandes corporaciones anglosajonas que los patrocinan, siguen coordinadamente una agenda política con matriz en Washington. Pero sus actuales maniobras sobretodo evidencian la inminente derrota de la OTAN y sus aliados en Siria (aunque la guerra contra Siria no se ha terminado, ni mucho menos). Su desesperación por salvar la vida de sus “escuadrones de la muerte” en Alepo es muy descarada, además de inútil.
 
La vida de los civiles, desde marzo de 2011 hasta hoy, sólo les preocupa cuando éstas pueden ser utilizadas y manipuladas para atacar al “régimen de Al Assad” y a Rusia (los 55 civiles, incluidos 19 niños, asesinados el pasado 7 de diciembre en Irak por las bombas de EE.UU. y sus aliados tampoco parecen importar mucho en Occidente, ni ha provocado la condena internacional). Los crímenes de sus “rebeldes” se ocultan sistemáticamente, incluidos los asesinatos de miles de policías y militares que se produjeron durante las “pacíficas manifestaciones” que tuvieron lugar en las primeras semanas en las que se inició la mal llamada “primavera árabe” en Siria [2], que nunca fue una “revolución popular” ni “pacífica” [3]. Desde entonces, todas las propuestas occidentales sobre “diálogo”, “treguas” o “acuerdos de paz” en Siria siempre se producen “casualmente” cuando los grupos terroristas están más debilitados y acorralados, y se rompen unilateralmente en cuanto estos grupos terroristas se recomponen, rearman y reorganizan.
 
Cuando estos grupos terroristas salafistas invadían Alepo y otras muchas ciudades sirias, asesinando a quienes no se unían a su causa o trataban de huir de la barbarie, nadie en Occidente se manifestaba en su contra. Es precisamente ahora que la población civil está siendo liberada en Alepo, cuando los gobiernos occidentales, medios corporativos y “activistas humanitarios” se sienten más preocupados y desolados. Su derrota en Alepo supone un punto de inflexión [4] en la guerra contra Siria, de ahí su desesperación y sus prisas.
 
 
REFERENCIAS – NOTAS
 
[1] ¿Dónde estaba vuestro "No a la Guerra"?,- artículo de Andrei Kononov (La República.es, 9/12/2016)
 
[2] How narratives killed the Syrian people,- artículo de la investigadora y experta en Oriente Medio Sharmine Narwani (RT, 23/3/2016). Este artículo fue traducido al español por Diego Sequera para la página Misión Verdad: De cómo las narrativas mataron al pueblo sirio (23/3/2016)
 
[3]  Las revueltas en Siria no son ni fueron una rebelión popular ni pacífica,- artículo del escritor Mikel Itulain (¿Es Posible la Paz? 1/5/2013)
 
[4] Alepo: punto de inflexión,- artículo del analista internacional Eduardo Luque Guerrero (El Viejo Topo, 8/12/2016)


martes, 6 de diciembre de 2016

OCCIDENTE SIGUE OCULTANDO LOS CRÍMENES DE SUS TERRORISTAS EN SIRIA


Este lunes 5 de diciembre los terroristas takfirís patrocinados por la OTAN en Siria bombardearon "moderadamente" uno de los diversos hospitales de campaña que Rusia ha desplegado recientemente en Alepo para atender a los civiles que huyen de los barrios liberados en el este de la ciudad. Dos médicas rusas murieron en este ataque y varias personas resultaron gravemente heridas, incluidos civiles sirios que estaban siendo atendidos en el hospital. Tratándose de Alepo, tratándose de un hospital bombardeado, tratándose de la muerte de personal médico, tratándose de civiles sirios heridos, lo lógico, lo coherente, lo ético, sería que este atentado terrorista apareciera en todos los grandes medios corporativos y fuera condenado por los gobiernos y "organizaciones humanitarias" que tan preocupados se muestran por los "Derechos Humanos" en Alepo. ¿No? Pues no. Como era de esperar, siendo sinceros, esta noticia pasó desapercibida para el gran público occidental. Otra más, como ocurre con todos y cada uno de los atentados y crímenes que cometen en Siria los terroristas armados, entrenados y financiados por la OTAN, Israel y las dictaduras del Golfo desde 2011.

Parece evidente que los terroristas conocían exactamente las coordenadas donde estaba situado el hospital hacia donde dirigieron sus cohetes. ¿Cómo es posible que conocieran el lugar exacto donde realizar el ataque? ¿Quién les facilita a estos grupos tan "primarios" toda esa información de inteligencia y de estrategia militar? [1]

La reacción del gobierno de la Federación de Rusia ante estos ataques terroristas, emitida a través del portavoz del Ministerio de Defensa, fue de la más duras y directas que hemos visto. Ni EE.UU., ni la Unión Europea, ni las ONGs occidentales han condenado el atentado yihadista en Alepo. Las posibles consecuencias tanto militares como diplomáticas tras este atentado están todavía por ver. De momento Rusia, con el apoyo de China y Venezuela, vetaron en el Consejo de Seguridad de la ONU un proyecto de resolución impulsado por España, Egipto y Nueva Zelanda para un alto el fuego en Alepo. Otra tregua trampa. De nuevo, una vez más, cuando los grupos terroristas se encuentran en una situación de extrema debilidad comprobamos cómo los países occidentales salen a su rescate.

"La sangre de nuestros militares está también en las manos de los que contrataron este asesinato. De los que crearon, formaron y armaron a estas bestias en cuerpos humanos, al llamarlos 'oposición' por justificación ante su consciencia y electores". (...) El portavoz del Ministerio ruso ha especificado que se trata de "patrocinadores de terroristas desde EE.UU., el Reino Unido, Francia y otros países que son sus simpatizantes [de los terroristas] y de sus formaciones". [2]
 
 
Estos sanguinarios terroristas de Al Qaeda en Siria son definidos todavía a día de hoy como "rebeldes sirios" (a pesar de que estos mercenarios proceden de 100 países diferentes [3]), como "oposición moderada", como "insurgentes", o como un "movimiento rebelde", por ejemplo. En concreto esta definición, "movimiento rebelde", la escuché recientemente en una emisora de radio para referirse a los grupos terroristas que se atrincheran en el este de Alepo utilizando a los civiles como escudos humanos. "Rusia pretende eliminar a todo el movimiento rebelde en Siria", se lamentaba un interviniente. Fue el pasado viernes 2 de diciembre por la tarde en el programa de radio La Ventana, de la Cadena SER, la emisora más escuchada en España, perteneciente al grupo PRISA. Recordemos algo fundamental para entender el por qué de tanta censura, falsedad e hipocresía mediática:
 
El grupo PRISA es propiedad mayoritariamente de varios fondos de inversión estadounidenses y británicos (como Amber Capital o Liberty), de varios Bancos nacionales e internacionales (como HSBC o el Banco Santander), así como de la petrodictadura de Catar [4], entre otros muchos inversores. "Catar". Recordemos que, además de otros factores geopolíticos a tener en cuenta, la guerra contra Siria se desencadena definitivamente a raíz de la negativa del gobierno de Al Assad en 2009 de aceptar la construcción de un gasoducto destinado a transportar el gas catarí a Europa, que pretendía arrebatar a Irán y a Rusia el "mercado energético más grande del mundo", el europeo. La invasión terrorista de la OTAN en Siria no tiene nada que ver con defender los "Derechos Humanos" ni con una (inexistente) "revolución popular contra el régimen" [5].
 
Es decir, que los medios del grupo PRISA, como todos los demás medios de los grandes grupos mediáticos, no son imparciales puesto que son propiedad y, en consecuencia, están influenciados por los patrocinadores de la guerra contra Siria. Sólo este hecho puede explicar que este lunes 5 de diciembre mientras escribía estas líneas (entre las 21:00 y las 21:30 horas), en la sección de Oriente Medio del diario El País perteneciente al citado grupo PRISA, no había ni rastro del atentado terrorista de Alepo contra el hospital ruso. Lo mismo pude comprobar en las páginas digitales de diversos medios españoles como El Mundo, La Vanguardia, La Sexta, Telecinco, Antena 3, la Cadena SER o RTVE, por ejemplo. También comprobé lo publicado en las páginas de CNN, la BBC o el Washington Post. Ni una sola palabra sobre el ataque terrorista en Alepo. Únicamente The New York Times, casi al final de una noticia sobre unas declaraciones de Serguei Lavrov referidas a los acuerdos entre Rusia y EE.UU. sobre Siria, citaba someramente el asesinato de las dos médicas rusas, pero lo hacía sin señalar a los culpables, dejando la sombra de la duda a la libre interpretación de los lectores. [Russia Says Talks With U.S. Will Discuss Deal for Aleppo Rebels,- The New York Times, 5/12/2016]

¿Hubiese ocurrido lo mismo si el hospital bombardeado hubiese sido estadounidense o europeo y las bombas las hubiese lanzado el "régimen sirio" o "la Rusia de Putin"?

Los medios corporativos que dicen "informarnos" también pasaron por alto en los últimas días que en las zonas de Alepo liberadas por el ejército de Siria y Rusia se han encontrado refugios donde los terroristas almacenaban "armas químicas" que utilizaban para atentar contra la población civil en las zonas de Alepo controladas por el ejército sirio. Estas armas químicas y tóxicas encontradas son de fabricación alemana. La conocida periodista y corresponsal de guerra Lizzie Phelan grabó sobre el terreno estas armas y las etiquetas que evidencian su procedencia [6]. Las armas químicas y los "cilindros de gas" encontrados estaban escondidos en una escuela en el barrio de Hanano controlado hasta ahora por los "rebeldes". Sin embargo los medios corporativos y los gobiernos de la OTAN acusan sin pruebas a Siria de utilizar este tipo de armas. En cinco años no han sido capaces de aportar ninguna prueba contundente que lo demuestre, salvo toneladas de propaganda mediática.

Repito la pregunta anterior: ¿Qué hubiese ocurrido si los países occidentales hubieran incautado estas armas químicas al ejército sirio y estuviesen fabricadas en Rusia o Irán? ¿Hubiesen guardado el mismo silencio?
 

Los periodistas, analistas y demás contertulios de estos grandes medios corporativos no disimulan su fervor por estos terroristas y sus métodos. Al igual que los yihadistas a los que defienden, a estos mercenarios de la comunicación de masas, les ciega su fanatismo y se niegan - por puro interés particular - a ver toda aquella realidad que contradice su discurso sobre Siria. Pase lo que pase, sean las que sean las pruebas y las evidencias que se presenten, nunca rectifican y jamás contradicen la versión oficial de los hechos redactada por los gobiernos de la OTAN. Es innegable que son fieles, leales y sumisos ante sus dueños. Nunca muerden la mano que les da de comer. Aunque para ello tengan que hacer un ejercicio gigantesco de hipocresía, cinismo, ceguera selectiva, falta de ética y falta de humanidad.
 
Son la Yihad mediática de las grandes corporaciones y los gobiernos occidentales. Están del lado de los terroristas, ocultan sus crímenes, sus verdaderos orígenes, quiénes les financian, arman y entrenan,... comparten su objetivo de "cambio de régimen" en Siria y no les importan las consecuencias directas e indirectas de esta nueva guerra imperialista. Comparten también su amor por el dinero, ya sean dólares o euros. ¿Por qué mienten si no? ¿Por qué censuran las pruebas y opiniones contrarias a sus intereses si no es para conservar su estatus económico, profesional y su prestigio social?
 
Lo peor de todo es que su poder de persuasión y enajenación social es inmenso. Los ciudadanos creen sus palabras, los apoyan, los escuchan, los ven, los defienden, y actúan en la dirección que les indican los grandes medios y las ONGs a sueldo de Occidente.
 
Escuchándoles uno llega a la conclusión de que el presidente electo Vladimir Putin ha sustituido a Osama Ben Laden como el "enemigo público" más odiado en Occidente. De hecho la criminal y corrupta Hillary Clinton ya lo comparó en su momento con Adolf Hitler. Por su parte Al Qaeda es ahora un "movimiento rebelde" defensor de la libertad, la democracia y los valores occidentales. Increíble.



REFERENCIAS - NOTAS



[3] Thousands Enter Syria to Join ISIS Despite Global Efforts,- información de Eric Schmitt y Somini Sengupta (The New York Times, 26/9/2015)


[5] No son los Derechos Humanos ¡es el petróleo, estúpido!,- El Mirador Global (10/11/2016)

[6] Chemicals & gas cylinders in schools: Following bomb disposal units in eastern Aleppo (EXCLUSIVE),- reporte de Lizzie Phelan para el canal RT en inglés (5/12/2016)


miércoles, 30 de noviembre de 2016

LA YIHAD MEDIÁTICA OCCIDENTAL QUEDA AL DESCUBIERTO EN ALEPO

 
 
En los últimos días el gobierno sirio de Bashar Al Assad, con la ayuda de sus aliados, principalmente de Rusia, ha logrado liberar catorce barrios en el este de Alepo que se encontraban bajo el control de los grupos terroristas apoyados por Occidente, los llamados cínicamente "rebeldes moderados". Según datos de la ONU entre 10.000 y 16.000 personas han logrado salir del este de Alepo hasta ahora. Estas personas están recibido la atención de urgencia por parte del ejército sirio y ruso, incluido agua, alimentación, medicamentos, etc. Posteriormente el Ministerio de Defensa de Rusia incrementó la cifra hasta cerca de 100.000 personas liberadas [1]. En estas zonas recuperadas por el gobierno sirio se está trabajando para recuperar cuanto antes el suministro de agua y electricidad así como el resto de servicios básicos para la población. Gracias a los periodistas, corresponsales y medios independientes que cubren la guerra imperialista contra Siria, hemos podido comprobar la emoción y la alegría de los ciudadanos indefensos de estos barrios tras ser liberados por el Ejército Árabe Sirio. Su situación era dramática y ahora han visto la luz de nuevo.
 
Esta, sin duda, es una gran noticia. Excepto para los grandes medios corporativos y los gobiernos occidentales que interpretan esta liberación de forma negativa, denunciando que la situación es "alarmante" y "aterradora", precisamente ahora que se ha podido liberar y atender a decenas de miles de civiles que estaban secuestrados por los terroristas y que eran utilizados como escudos humanos. Obviamente esta liberación de los barrios del este de Alepo es un varapalo para quienes apoyan a los terroristas en Siria. De ahí que su interpretación de los hechos sea tan retorcida y manipulada.
 
La ONU calificó este martes de "aterradora" la situación de los civiles en el este de Alepo, donde las tropas gubernamentales acorralan a los rebeldes en sus bastiones, destrozados por los violentos bombardeos de los últimos días. (...) El rápido avance del ejército provocó que cerca de 16.000 civiles huyeran del este de Alepo "en los últimos días", anunció este martes el responsable de operaciones humanitarias de la ONU, Stephen O'Brien. Según las Naciones Unidas, 10.000 civiles se dirigieron al oeste de la ciudad, controlado por el régimen, mientras que entre 4.000 y 6.000 personas encontraron refugio en el pequeño enclave de Sheij Maqsud, en manos de las fuerzas kurdas. Otros miles de civiles huyeron hacia el sureste de Alepo, después de que el régimen reconquistara el noreste de la ciudad. O'Brien dijo estar "muy preocupado por la situación de los civiles", que calificó de "alarmante y aterradora" [La situación de los civiles en el este de Alepo es "aterradora" ,- AFP, 29/11/2016]

Y es precisamente en este punto donde nos encontramos con una gran paradoja que deja al descubierto la enorme farsa que se ha ido construyendo en torno al origen y al desarrollo de la guerra contra Siria. Veamos:
 
Si los medios corporativos, diversas ONGs y gobiernos occidentales nos dicen que los grupos que participan en la guerra son "rebeldes", si nos dijeron que era una "revuelta popular", si resulta que estos "rebeldes" estaban "liberando al pueblo de una tiranía", si nos siguen diciendo que el ejército sirio (y el ruso) "bombardea a su propia población", entonces ahora, ¿cómo explican a su millonaria audiencia occidental que los habitantes de Alepo reciban con lágrimas de alegría y de emoción la llegada del ejército sirio a los barrios que estaban en manos de los "moderados rebeldes" que apoya la OTAN?
 
No pueden explicarlo, salvo que reconozcan que llevan 5 años mintiendo sobre Siria, donde en realidad nunca hubo una "revolución popular" ni "pacífica", sino una "primavera" imperialista ejecutada por grupos terroristas patrocinados por EE.UU. y sus aliados para derrocar a un gobierno soberano que no se somete a los intereses de Occidente y las dictaduras del Golfo.
 
¿No deberían estar alegres en estos momentos todos aquellos activistas, periodistas y políticos que tan preocupados estaban por la situación humanitaria en Alepo? ¿Podrían explicarnos por qué existe esa contradicción entre la alegría demostrada por los sirios liberados y la tristeza que demuestra el establishment mediático y político occidental? ¿Acaso no era eso lo que querían? ¿Acaso no está siendo atendida la población civil de Alepo que llevaba meses en situación de extrema gravedad? Putin ha ordenado el envío de hospitales móviles al este de Alepo para atender a la población civil. ¿Pero no era eso precisamente lo que querían y lo que reclamaban estos defensores de los Derechos Humanos? ¿O es que nos mintieron y en realidad sus intereses en Alepo y Siria no tienen nada que ver con el bienestar de los sirios sino con los intereses geopolíticos y económicos de la OTAN y sus aliados en la región? ¿Les preocupa la población civil o les preocupa la derrota de sus terroristas en Alepo?
 
Parece evidente la respuesta. Al enviado especial de la ONU en Siria, Stefan de Mistura, le preocupa el futuro de sus terroristas (la "oposición moderada" en Siria), para los que pide nada más y nada menos que una región autónoma en Alepo. Es decir, pide en nombre de Occidente, se entiende, que un país soberano como Siria entregue una parte de su territorio para que los "rebeldes", es decir Al Qaeda en Siria en sus diversas variantes, establezca allí su pequeño Califato, su pequeño Estado wahabita. Estos "rebeldes" que protegen y arman son los mismos que en julio de este año le cortaron la cabeza a un niño palestino de 12 años en el campamento de refugiados de Handarat, en el norte de Alepo. ¿Le ha preguntado Stefan de Mistura a los sirios secuestrados en el este de Alepo qué piensan sobre su repugnante propuesta?
 
Esas lágrimas de los habitantes de Alepo liberados que estamos viendo estos días, son una puñalada en el corazón mediático occidental que desde 2011 nos vienen dando una versión de los hechos totalmente falsa sobre Siria. Por eso las censuran. Como censuran que sus "rebeldes moderados" disparan contra los ciudadanos de Alepo que intentan huir a las zonas controladas por el ejército sirio [2], al mismo tiempo que acusan al "régimen de Al-Assad" de mantener "sitiada" a la población en Alepo. Censuran sus crímenes, su crueldad, su fanatismo, sus verdaderos orígenes, sus nacionalidades, quiénes son sus patrocinadores, o su ideología wahabí cuyo epicentro se encuentra en Arabia Saudí.
 
Desde hace años estos mercenarios mediáticos al servicio de la guerra, llamados eufemísticamente "periodistas" de los medios corporativos, nos inundan con imágenes de víctimas civiles provocadas por los bombardeados llevados a cabo supuestamente por Rusia y Siria, en la mayoría de ocasiones utilizando imágenes falsas o manipuladas, pero ocultan las imágenes de los miles de civiles asesinados por los bombardeados de sus "rebeldes", que utilizan incluso "armas químicas" contra la población. Al ocultar este hecho, nadie en Occidente se pregunta de dónde salen esas armas.
 
El 21 agosto de 2013, EE.UU. y los medios atlantistas acusaron falsamente al gobierno sirio de utilizar armas químicas contra civiles en la Guta Oriental, donde murieron cientos de personas. Esta acusación lanzada sin pruebas por parte de Occidente, que fue acompañada de una fuerte campaña de propaganda mediática que todavía hoy se mantiene, sirvió de excusa para que EE.UU. preparara una intervención militar en Siria. Sólo la intervención de Rusia pudo impedir que Siria fuera bombardeada de forma masiva por la OTAN como ocurrió en Libia en 2011. Sin embargo estos mismos gobiernos, ONGs y medios de comunicación occidentales que utilizaron y manipularon el uso de armas químicas en Siria para demonizar al "régimen" y justificar un "bombardeo humanitario", ocultan deliberada y sistemáticamente el uso de armas químicas por parte de los terroristas "moderados" contra la población civil en Alepo. Rusia ha presentado pruebas que evidencian que los "rebeldes" utilizan armas químicas contra civiles en Siria, sin embargo la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) todavía no ha querido investigarlas [3]. ¿Acaso hay también armas químicas malas y armas químicas "moderadas"? Una vez más se demuestra que las pruebas, las muertes de inocentes, la evidencia, la información, se oculta o se magnifica en función de los intereses de la OTAN.
 
Por ejemplo, el pasado 20 de noviembre 8 niños fueron asesinados tras un "moderado" bombardeo "rebelde" contra una escuela de educación básica en al-Furkan, un barrio de Alepo en la zona controlada por el gobierno sirio, pero sus nombres y sus imágenes no fueron masivamente difundidas por las televisiones y por la prensa occidental, muy al contrario de lo que ocurre con otros niños (o debemos decir actores) que son manipulados y aparentemente rescatados por los Cascos Blancos [4], cuyos dirigentes son terroristas de Al Qaeda en Siria financiados y premiados por Occidente por su labor "humanitaria" [5]. Los vínculos de estos "activistas" con los terroristas takfirís así como las pruebas de cómo fabrican imágenes y vídeos falsos para manipular a la audiencia occidental son también censurados. 
 
Ningún "periodista" de los grandes medios occidentales se hace ninguna pregunta. Se mantienen ciegos, sordos y mudos ante toda la evidencia y toda la información que difunden multitud de medios, periodistas y analistas independientes desde Siria [6]. No se contrasta la información que difunden, no se investigan mínimamente las fuentes que utilizan para difundir esa "información", no se cuestiona la parcialidad y el sesgo de estas fuentes [7], no se escuchan voces críticas con el papel de la OTAN en Siria, no se cuestiona la versión oficial de los hechos. Por lo tanto no estamos hablando de periodismo sino de propaganda de guerra moderna. No pueden considerarse periodistas sino yihadistas del frente mediático occidental.
 
Estos grandes medios masivos y sus "periodistas" forman parte de la maquinaria imperialista desplegada por las grandes corporaciones y los gobiernos occidentales. Son parte intrínseca del poder económico que diseña y financia la guerra, el brazo mediático de la OTAN. Ejercen de facto como los voceros de los terroristas wahabís en Siria. Estos periodistas también están haciendo la Yihad.
 
 
 
REFERENCIAS - NOTAS
 
[1] Liberan de los terroristas un área donde residen unos 100.000 civiles en el este de Alepo,- información y vídeos publicados por RT en español (29/11/2016)
 
[2] Los civiles de Alepo, entre la celebración y los disparos de los terroristas,- información de Inna García para Al Masdar News en español (AMN, 29/11/2016)
 
[3] Hay noticias falsas y luego no hay noticias,- artículo del escritor y analista Paul Mansfield (Signs of the Times, 27/11/2016)
 
[4] Syria: White Helmets Caught in Mannequin Challenge-Mess Up,- artículo del analista internacional Tony Cartalucci (Land Destroyer, 22/11/2016) 
 
[5] Analysis: Why Sweden is giving an award to the ‘White Helmets’?,- un informe del profesor Marcello Ferrada de Noli, presidente de Médicos Suecos para los Derechos Humanos (The Indicter, 25/11/2016)
 
[6] Aleppo: How US-Saudi Backed Rebels Target ‘Every Syrian’,- infome desde Alepo de la periodista y activista Eva Bartlett (Mint Press News, 29/11/2016)
 


lunes, 28 de noviembre de 2016

¿QUIÉNES CELEBRAN LA MUERTE DE FIDEL? LOS MISMOS REACCIONARIOS QUE NO PUDIERON DERROTARLO

 
Cuando falleció el inolvidable Hugo Chávez Frías el 5 de marzo de 2013, Fidel Castro trató de describir la figura y la trayectoria del presidente venezolano sintetizándolo con la siguiente reflexión: "¿Quieren saber quién era Hugo Chávez? Solo observen quienes lloran su muerte y quienes la festejan". Esta acertada observación podemos aplicarla hoy tras la muerte del coherente y valiente comandante cubano Fidel Castro Ruz.
 
¿Quiénes están celebrando su muerte? La extrema derecha, los imperialistas occidentales de derechas y "de izquierdas", las oligarquías financieras y empresariales enemigas de la justicia social, de la igualdad y de la soberanía de los pueblos, los que apoyaron o no condenaron el criminal e ilegal bloqueo impuesto durante décadas contra la digna población cubana y que impide el pleno desarrollo de Cuba, los terroristas que se refugian en Miami donde se les garantiza su impunidad [1], los mercenarios mediáticos bien pagados para manipular a la audiencia, los defensores de la globalización capitalista, los que piden una "intervención humanitaria" en Siria, los que festejaron la muerte de Gadafi y la destrucción de Libia, los que apoyaron el golpe neonazi del "Euromaidán" en Ucrania,... entre otros muchos fascistas, progresistas neoliberales y activistas humanitarios patrocinados por la OTAN y las grandes corporaciones.

¿Quiénes lloran la muerte de Fidel? Sin duda no son los ricos ni las clases dominantes del mundo. Las palabras de la directora general de la Unesco, Irina Bokova, pronunciadas tras conocerse el fallecimiento del líder cubano, nos señalan una respuesta: "Fidel Castro es un símbolo de la solidaridad mundial. Gracias a los esfuerzos de Fidel Castro Ruz, Cuba constituye un ejemplo mundial en materia de solidaridad y cooperación".
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                
Cuando veo las imágenes de los "demócratas" que han salido a las calles de Miami o de España a vociferar su alegría por la muerte de Fidel, me pregunto si alguien recuerda haber visto a los cubanos celebrar la muerte de Ronald Reagan, por citar un ejemplo concreto, por las calles de La Habana tras su fallecimiento, a pesar de los atentados contra Cuba y contra Fidel Castro que se llevaron a cabo bajo su mandato y el del resto de los diez presidentes de EE.UU. que intentaron derrocarle y acabar con la Revolución, sin ningún éxito por cierto. No, no lo pueden recordar porque la ética, la educación y los valores humanísticos que la Revolución Cubana liderada por Fidel Castro extendió entre los cubanos les impide celebrar la muerte de cualquier otro ser humano, aunque éste sea su enemigo declarado.
 
De hecho - sirva este dato histórico como ejemplo de ello - cuando el 30 de marzo de 1981 Ronald Reagan sufrió un gravísimo atentado a su salida de una conferencia en el Hilton Hotel de Washington D.C., el presidente Fidel Castro expresó su condena de los hechos y mostró su deseo de que el presidente estadounidense salvase su vida y tuviera una pronta recuperación. Ningún cubano salió a las calles a celebrar el atentado; tampoco su muerte en 2004. Fidel nunca lo hubiese aprobado. Cuatro años más tarde de ese atentado, gracias a la colaboración y a la información aportada por los servicios secretos cubanos al gobierno estadounidense, pudo impedirse la ejecución de un nuevo atentado contra Reagan en el verano de 1984 [2]. Como respuesta a esa generosidad, a Fidel intentaron matarle en cientos de ocasiones.
 
Fidel fue tan odiado por sus enemigos porque siempre fue un paso por delante de ellos. Su grandeza humana, su inteligencia política y su carisma internacional eclipsó y desesperó a sus enemigos. Sólo ahora que la naturaleza ha hecho su trabajo, sus detractores pueden celebrar su muerte sin darse cuenta de que todos ellos han sido derrotados. Sus carcajadas esconden su frustración y evidencian su bajeza moral. Intentaron matar de hambre al pueblo cubano para ponerlo en contra Fidel. Perdieron. Hoy ese pueblo le despide con el dolor de quien pierde a un padre.
 
No deja de resultar paradójico comprobar cómo aquellos ciudadanos occidentales del "primer mundo" que se definen como civilizados católicos defensores de la democracia y los Derechos Humanos, festejan y extienden la muerte y el sufrimiento ajeno en cualquier parte del mundo, como ocurrió de forma paradigmática con Hillary Clinton y su carcajada televisada tras el asesinato extrajudicial de Gadafi en 2011 de manos de la OTAN. Mientras existan "demócratas" como éstos, mientras Occidente siga extendiendo su "democracia" a sangre y fuego, estaré siempre del lado de "dictadores" como Fidel defendiendo los mismos valores por los que él murió. ¡Que la tierra te sea leve Comandante!
 
 
 
REFERENCIAS - NOTAS
 
[1] Estados Unidos: Paraíso de Terroristas (I),- artículo de la periodista y activista argentina Graciela Ramírez (Aporrea, 3/5/2007)
 
 
 
[2] Los atentados contra Reagan-Wojtyla: duelo de mafias,- este es el primero de una serie de tres artículos del economista mexicano Jorge Retana Yarto, experto en ingeniería financiera con especialización en inteligencia para la seguridad nacional. Artículos publicados en la web Contralínea (6/10/2013)

martes, 15 de noviembre de 2016

LA REVOLUCIÓN PÚRPURA DE GEORGE SOROS CONTRA TRUMP Y LA COBARDÍA DE UNA IZQUIERDA QUE NO EXISTE

 
En política uno no deja de sorprenderse. Jamás pensé que un presidente de los EE.UU. fuera a ser objeto de una "revolución de color" incluso antes de tomar posesión del cargo. El presidente del país que las creó y que las exporta desde hace décadas está en el punto de mira del Pentágono, la CIA y Wall Street. Más paradójico todavía resulta que dicho presidente sea un multimillonario que forma parte del ultraderechista Partido Republicano. El "golpe suave" contra Donald Trump apenas se está gestando y sus efectos, por ahora, sólo se declaran a través de la enorme propaganda mediática desplegada y las múltiples manifestaciones en su contra organizadas por los activistas a sueldo de George Soros. Más tarde llegará la guerra económica y el bloqueo institucional y el aislamiento internacional. Todo esto, claro está, si finalmente Trump no traiciona su palabra, no cede ante las amenazas y cumple sus promesas electorales, principalmente en materia económica y geopolítica. Esto es mucho decir; sólo el tiempo lo dirá.
 
Lo que ha quedado meridianamente claro es que en EE.UU. y en Europa la "democracia" no existe, salvo como señuelo propagandístico para que los ciudadanos acepten el sistema creyendo que son ellos quienes deciden qué políticas se aplican. Tampoco permiten que se desarrolle en aquellos países no alineados que no aceptan sus imposiciones, como en el caso de Venezuela por ejemplo. La voluntad popular sólo se respeta si los ciudadanos votan "lo correcto". Ningún líder o movimiento popular que desafíe al poder económico y político establecido tiene posibilidades de ganar unas elecciones (ya sea por culpa de las leyes electorales, por falta de recursos económicos, por falta de apoyo mediático, por ser blanco de los ataques del aparato represor del Estado, etc.). Y si a pesar de todas estas dificultades, ésta regla no escrita fracasa, entonces se recurre posteriormente al golpe suave y a la guerra no convencional para derrocar al gobierno elegido en las urnas. La voluntad del mercado prevalece sobre la voluntad del pueblo. No importa cuánta sangre inocente se derrame.
 
Las élites políticas, económicas y mediáticas norteamericanas (occidentales en general) pretenden imponer un "cambio de régimen" en Washington, de apariencia democrática, claro. El magnate globalista George Soros ha dado los primeros pasos movilizando a las ONGs que financia por todo el mundo, como MoveOn.org o Black Lives Matter [1] que estos días se movilizan contra Trump en más de 200 ciudades de EE.UU junto a otros muchos "manifestantes profesionales" [2] bien pagados en dólares. El analista y periodista Wayne Madsen lo define como la "revolución púrpura de Soros y los Clinton" en uno de sus recientes artículos [3]. Incluso durante la campaña electoral George Soros invirtió millones de dólares en contra de Donald Trump tratando de captar el voto de los latinos y demás colectivos de inmigrantes indecisos. Quien tiene dinero en EE.UU. tiene la capacidad de "dirigir" la voluntad popular. Aunque en esta ocasión ni el dinero ni la propaganda mediática alcanzaron su objetivo.
 
El empresario estadounidense de origen húngaro George Soros invertirá 15 millones de dólares en una campaña para movilizar el voto latino y de otros inmigrantes a favor del Partido Demócrata y en contra del precandidato republicano Donald Trump. (El Economista, 10/3/2016)
 
Imagen de Alexander Soros, hijo de George Soros, con destacados miembros del Partido Demócrata, incluidos Obama y Hillary Clinton. El hijo de Soros también participa actualmente en las manifestaciones en contra de Donald Trump. 
 
Estos y otros miles de activistas que reciben el apoyo de los gobiernos y las grandes corporaciones occidentales dicen defender la democracia, pero no aceptan los resultados cuando sus patrocinadores no ganan en las urnas. Estos mismos activistas corporativos que llaman a Trump fascista, apoyaron a sus homólogos fascistas en Ucrania cuando derrocaron al gobierno de Yanukovich en 2014 a través de la "revolución del Euromaidán". Estos activistas, así como los periodistas, políticos o intelectuales que los apoyan, llaman a Trump racista al mismo tiempo que llamaban "rebeldes" a los terroristas salafistas que ejecutaron, con el apoyo de la OTAN, una limpieza étnica contra la población negra de Libia [4] durante otra de sus "revoluciones" patrocinadas por el poder económico y político occidental, incluida su heroína de la "libertad" y la "democracia" Hillary Clinton, que celebró con una sonora carcajada digna de una sicópata el asesinato extrajudicial de Gadafi, y el resto de crímenes de guerra que allí se cometieron desde entonces.
 
Miles de africanos que viven en Libia son negros. Tuve la oportunidad de hablar con muchos de ellos, incluido el campamento de Bab al-Aziziya. Para la mayoría Gaddafi es uno de los padres de África. No dudan en compararlo a Lumumba y Sankara. Esto puede parecer sorprendente, desde el extranjero, pero nunca debemos olvidar que en el continente más pobre, Libia es una excepción: con una expectativa de vida de 75 años, agua, electricidad, atención de la salud y educación gratuitos, incluyendo el costo total de poco más de un dólar … Es por eso que gran parte de los millones de africanos apoyan a Gaddafi. [4]
 
Rebeldes moderados de la OTAN luchando contra el racismo en Libia, con el apoyo determinante e incondicional de Obama y Hillary Clinton, y el aplauso progresista de la socialdemocracia y el activismo humanitario internacional.
 
Estos mismos amantes de la concordia y el entendimiento entre religiones y culturas que acusan a Trump de "islamofobia" apoyan en la actualidad a los "rebeldes moderados" en Siria, a pesar de que estos terroristas están asesinando desde 2011 a todas las personas cuya religión e ideología no sea el wahabismo, incluidos laicos, cristianos y los propios musulmanes. La candidata predilecta de estas élites y de estos activistas y periodistas occidentales, Hilary Clinton, recibe la financiación millonaria de Arabia Saudita, cuya criminal monarquía exporta el wahabismo terrorista que se extiende por Oriente Medio y por todo el mundo, incluidos los países occidentales. Clinton también recibe el apoyo del régimen sionista de Israel, gran "defensor" de los Derechos Humanos y la libertad religiosa y política, como todos nosotros sabemos. 
 
Pedirles a estos exaltados admiradores de Hillary Clinton un poco de coherencia en su discurso sería pedir un imposible. Les mueve el dinero, no los valores que cínicamente dicen defender.

A este establishment (y a sus vasallos) que está atacando ferozmente a Donald Trump no le preocupan en absoluto los Derechos Humanos, ni las libertades, ni mucho menos la justicia social contra la que siempre han luchado. Hasta hace apenas unos meses Trump era "uno de los suyos", un hombre rico, clasista, machista y racista. Eso es irrelevante para ellos. A estas élites corruptas, con Hillary Clinton a la cabeza, no les importó que Obama deportara a casi 3 millones de inmigrantes, de los cuales casi la mitad no tenían antecedentes penales [5]. Ni Obama ni Clinton han resuelto ni mejorado ningún problema relacionado con la discriminación racial en EE.UU. durante sus mandatos [6]. 
 
La discriminación racial se ha profundizado bajo el gobierno de Barack  Obama, quien “nombró varios negros de la burguesía” en distintos cargos pero “sus políticas guerreristas en lo externo y en lo interno de recorte de gastos sociales para los pobres” hace que los negros y los latinos sean los más perjudicados (Radio Centenario,- declaraciones del sociólogo estadounidense James Petras)

Tampoco parecen recordar que fue Bill Clinton en 1994 quien mandó construir un muro kilométrico en la frontera con México [7] para impedir que los inmigrantes, esos que ahora demagógicamente utilizan los detractores de Trump, llegaran a pisar suelo estadounidense. A este respecto, además, se da la incongruencia de que el gobierno de Obama y Hillary mantiene la "Ley de Ajuste Cubano" (ley del año 1966), por la cual a cualquier cubano que pise ilegalmente suelo estadounidense se le concede automáticamente la nacionalidad bajo la denominación de "refugiado político", además de ofrecerle otros beneficios laborales y sociales que no ofrecen a ninguno de los miles de inmigrantes latinoamericanos que llegan a EE.UU., con el fin de incentivar la "fuga de cerebros" y la emigración en masa de cubanos y perjudicar así al gobierno revolucionario de Cuba [8]. Esto quiere decir que los derechos de los inmigrantes que ahora se usan como bandera política jamás le preocuparon a Hillary Clinton ni a sus aduladores, salvo para utilizarlos como arma de propaganda electoral, política y mediática.
 
Ninguno de todos estos amantes de la paz que ahora anuncian el apocalipsis con la llegada de Trump, dijo ni una sola palabra ante el hecho de que el "Premio Nobel de la Paz" y su Secretaria de Estado Hillary Clinton, hayan incrementado en 1.000 millones de dólares el gasto en armamento nuclear [9]. En Europa, donde ahora los tecnócratas parecen estar tan preocupados por las decisiones que adopte Trump, están alojadas unas 180 bombas nucleares de EE.UU. cuyo objetivo primordial es Rusia. De haber llegado Hillary Clinton a la presidencia, casi con total seguridad que estas armas serían usadas contra Rusia (y China e Irán) iniciando una guerra nuclear mundial dirigida a mantener la hegemonía global en manos de Washington [10]. Donald Trump, que se niega a una escalada militar y política contra Rusia y  a seguir la agenda imperialista de "cambios de régimen" del Pentágono (incluido Al Assad en Siria), es presentado por la prensa occidental como un peligroso "belicista". En cambio Hillary Clinton, que tiene a sus espaldas sólo en los últimos años la invasión terrorista de Libia, de Siria, el genocidio en Yemen, o los golpes de Estado en Ucrania, Honduras o Paraguay, es presentada como una dialogante demócrata garante de la paz mundial. Esto es pura propaganda, sin más.

Lo intolerable, lo imperdonable, lo que realmente ha llevado a estas élites a atacar a "uno de los suyos", es que Trump se ha atrevido a cuestionar el sistema financiero global y la hegemonía mundial de EE.UU. y sus grandes corporaciones. Este es el mismo pecado imperdonable que cometieron otros dirigentes que sufrieron un "cambio de régimen" anteriormente por parte de estas mismas élites imperialistas. No son los DD.HH., ni los derechos de los inmigrantes, ni la igualdad entre hombres y mujeres, ni mucho menos la paz mundial. No le perdonan que Trump proponga regular el sistema financiero, imponer tasas a las operaciones de alto riesgo, o recuperar la Ley Glass-Steagall, derogada por cierto por Bill Clinton en 1999 sin que Hillary haya dicho ni una sola palabra. No le perdonan sus críticas a la Reserva Federal por su política de "flexibilización cuantitativa" (dinero barato para los Bancos y Corporaciones), a la que culpa de fomentar la especulación y de crear una economía ficticia que perjudica  a la economía real y productiva. Ni le perdonan que culpe a la "globalización económica" de la deslocalización de miles de empresas y la pérdida de miles de puestos de trabajo, así como de la caída de los salarios, motivo por el cual también se opone a los grandes Tratados de Libre Comercio que sólo benefician a las grandes empresas transnacionales. Tampoco le perdonan que no quiera continuar con las guerras imperialistas en Oriente Medio y norte de África, ni con los "cambios de régimen" como el que tratan de ejecutar sin éxito en Siria, ni con la escalada militar de la OTAN en Europa del Este contra Rusia. Tampoco le perdonan que haya definido a los grandes medios de comunicación como "repugnantes", "corruptos" y "manipuladores" [11].
 
Son estos grandes asuntos de enorme calado económico y geopolítico, que suponen reconocer y asumir la existencia de un nuevo orden mundial multipolar,  lo que ha convertido a Trump en blanco del poder económico, político y mediático occidental. ¡Todo lo demás es demagogia, hipocresía y manipulación mediática! Si Donald Trump renunciara hoy mismo a esas grandes propuestas citadas anteriormente, se acabaría de inmediato la campaña mediática en su contra, aunque siguiera siendo supuestamente un "racista", un "machista" o un "populista".
 
Los medios de comunicación corporativos mintieron antes de las elecciones, mintieron durante la campaña electoral y siguen mintiendo en estos momentos. Su obsesión fue ocultar la verdadera y profunda trascendencia sistémica y global de las propuestas de Donald Trump. Y ante esto, por enésima vez, la izquierda parlamentaria española y europea y aquellos "progresistas" que gozan de una mayor presencia mediática, se mimetizan con el discurso de la derecha imperialista y defienden con entusiasmo los intereses de las clases capitalistas y sus grandes corporaciones, que nada tienen que ver con los Derechos Humanos, las libertades y la democracia. Apoyando a Hillary Clinton como "el mal menor" están blanqueando sus crímenes y su corrupción, están defendiendo la globalización capitalista y la continuidad del régimen neoliberal actual, y están apostando por la especulación financiera, la guerra y el terrorismo como pilares de su política de Estado. 
 
¿Está la izquierda de acuerdo o no con la "des-globalización" y la multipolaridad que van implícitas en las grandes propuestas de Donald Trump? ¿Cuál es el papel de la izquierda, entonces, una vez que reconoce que no se presenta como alternativa contra el sistema sino como recambio de la derecha neoliberal e imperialista al servicio del poder económico?   
 
Esta izquierda (la socialdemocracia en todas sus formas y acepciones) se queda siempre en la superficie de los problemas, repitiendo los mismos dogmas neoliberales y pro-imperialistas dictados por el poder corporativo, incapaz de hilar un discurso propio que esté a la altura del momento histórico que se está viviendo en el mundo. Cambian los acontecimientos a su alrededor pero la izquierda no cambia su discurso ni su estrategia. Son cobardes, y por lo tanto cómplices de los imperialistas y de sus guerras por petróleo y poder. Una izquierda así es inútil para defender los intereses de las clases trabajadoras y de los desposeídos. Como la democracia, la izquierda en Europa no existe. Este vacío ideológico nos deja el escenario idóneo para que la derecha más fascista y neonazi ocupe el lugar que dejan los traidores de la clase obrera y trabajadora.  
 

REFERENCIAS - NOTAS
 
[3] The Clintons and Soros Launch America’s Purple Revolution,- artículo del periodista e investigador Wayne Madsen (Strategic Culture Foundation, 11/11/2016)
 
[4] Libia: ¡Limpieza étnica y racismo en las filas “Rebeldes”! (+ Fotos y Video),- publicado en la web del programa Mesa Redonda (28/11/2011)
 
 
[6] La gran ironía: el racismo durante el gobierno de Obama,- artículo de Sandra Borda, directora del Centro de Estudios Internacionales (CEI) y profesora asociada del Departamento de Ciencia Política de la Universidad de Los Andes.
 
Ver también: Democracia y Derechos Humanos en EE.UU.: El gulag estadounidense (El Mirador Global, 22/8/2014)
 
[7] Muro entre EU y México se autorizó hace 22 años con Clinton,- diario online mexicano Publimetro (8/11/2016)
 
 
Ver también el siguiente vídeo: Migrantes cubanos en Costa Rica: melodrama mediático no tapa farsa política... con los días contados,- texto del periodista José Manzaneda (Cubainformación, 23/11/2015)
 
[9] Cómo decir «No» a las armas nucleares,- artículo del analista geopolítico y geógrafo Manlio Dinucci (Red Voltaire, 3/11/2016)
 
 
[11] Las 7 propuestas de Donald Trump que explican su victoria,- Ignacio Ramonet (Cubadebate, 9/11/2016)