lunes, 22 de agosto de 2016

KATE BOLDUAN, CNN Y EL ALEPO MEDIA CENTER: LAS LÁGRIMAS FALSAS DE LOS PORTAVOCES DEL TERRORISMO

 
La manipulación de los sentimientos de las masas como estrategia para justificar una intervención militar contra otro país, es uno de los clásicos de la propaganda de guerra que difunden las grandes corporaciones mediáticas occidentales. Desde el famoso robo de bebés de las incubadoras de los hospitales de Kuwait en 1990 hasta la foto del niño Aylan Kurdi cuyo cadáver apareció en una playa turca cuando huía de Siria, los ejemplos serían interminables [1].
 
Recientemente la propagandista de guerra Kate Bolduan dio una lección magistral de cómo manipular los sentimientos de la audiencia ignorante utilizando a una víctima inocente, cuando al mismo tiempo ella y su canal de propaganda imperialista CNN promueven la guerra de invasión terrorista contra Siria que ha causado ya la muerte y el sufrimiento de cientos de miles de inocentes, sin que se les haya movido ni un sólo músculo de la cara. Las imágenes que hicieron "derrumbarse" en directo a esta cínica presentadora de falacias, fueron las aparecidas en un vídeo en el que podía verse a un niño de 5 años herido y aturdido, llamado Omran Daqneesh (ver foto de portada y vídeo adjunto), tras haber sido rescatado bajo los escombros después de sufrir un bombardeo supuestamente de la aviación de Rusia y de Siria en un barrio de Alepo controlado por los "rebeldes", es decir, por terroristas al servicio de la OTAN.
 
Para esta afligida propagandista, la muerte de cientos de niños sirios a manos de sus "rebeldes moderados" no provoca ni una sola lagrima en su rostro. La CNN ni siquiera pierde ni un minuto de su tiempo en mostrarnos tales atrocidades, ocultadas sistemáticamente desde 2011 [2]. Sin ir más lejos el degollamiento de un niño de 12 años el pasado mes de julio por parte de "rebeldes" del Nureddin al Zinki (Harakat Nour al-Din al-Zenki), financiados por la OTAN y apoyados moralmente por ONGs como Amnistía Internacional [3]. En este caso, la imposibilidad de culpar a Bashar al Assad del degollamiento, convirtió en invisible a ese niño asesinado. Tampoco parece importarles demasiado a estos medios corporativos y a estos "periodistas" tan sensibles, que desde hace más de 5 años cientos de niños sirios hayan sido utilizados como "niños soldados" por parte de los "grupos moderados" financiados por EE.UU-OTAN  y sus regímenes aliados [4], incluido el Ejército Libre Sirio. Tampoco las ONGs más reconocidas y financiadas por las corporaciones occidentales parecen muy preocupadas al respecto.
 
Pero más allá del doble rasero y la hipocresía que aplican estos "humanitarios periodistas" desde 2011 en Siria (que daría para escribir decenas de artículos), debemos denunciar de nuevo la manipulación informativa de fondo que hay en este vídeo y desenmascarar una vez más a la fuente original de esta noticia.
 
En el caso concreto de la fotografía del niño sentado en la ambulancia Omran Daqneesh, el encargado de realizarla fue Mahmud Raslan, miembro del citado Nureddin al Zinki y que aparece fotografiado participando en múltiples asesinatos criminales de dicho grupo terrorista [5], incluido el reciente degollamiento del niño palestino en julio pasado que citábamos anteriormente. ¿Puede considerarse a este salvaje como un "reportero gráfico"? Los grandes medios y agencias occidentales consideran su "información" como fiable e imparcial. Por eso la difunden. Terroristas y medios corporativos forman un equipo coordinado por la OTAN que se distribuye perfectamente el trabajo.
 
La OTAN fabrica a través de sus medios las noticias que nos llegan desde Siria
 
Por otro lado el vídeo sobre el niño fotografiado en la ambulancia fue publicado por la "Aleppo Media Center" (AMC), que es realmente una agencia de propaganda que forma parte de los grupos terroristas vinculados a Al Qaeda en Siria, como el Frente al Nusra, y que se encarga de producir y difundir los vídeos y fotos de estos grupos así como de los Cascos Blancos, la ONG terrorista financiada y dirigida por EE.UU. y el Reino Unido.
 
Esta "agencia de prensa" AMC dispone también de una emisora de radio que emite gracias al apoyo técnico de Syrian Media Incubator con sede en Gaziantep, en el sur de Turquía, que a su vez está respaldada por la corporación mediática CFI dependiente del ministerio de Exteriores de Francia, y por ONGs como Reporteros sin Fronteras o la danesa Internacional Media Support (IMS). La "incubadora de noticias" Syrian Media Incubator está financiada principalmente por la Unión Europea. ¿Puede ser imparcial la "información" que emiten desde el terreno en Siria a través de estas "agencias de noticias"?
 
Es decir, que estas "agencias de prensa" de la OTAN ejercen como la matriz informativa de la que se nutren posteriormente los medios de comunicación occidentales que nos "informan" sobre Siria. Occidente fabrica las noticias a la carta que luego consumimos.
 
De nuevo nos encontramos con la paradoja de que los periodistas de los medios de comunicación occidentales no se hacen preguntas sobre los hechos que ellos mismos están difundiendo masivamente todos los días. No tratan de confirmar la veracidad de la noticia ni la  fuente de donde procede. Se limitan a difundir la "información" que presentan las grandes agencias internacionales en contacto directo con los servicios secretos de las potencias occidentales, y al mismo tiempo censuran o manipulan cualquier opinión que cuestione el discurso y la versión oficial de EE.UU. y las potencias occidentales sobre Siria. Por ejemplo, utilizan sistemáticamente al Observatorio Sirio de Derechos Humanos como fuente absolutamente fiable sobre los acontecimientos en Siria; sin embargo ninguno de estos periodistas se ha preguntado qué personas componen dicho "observatorio" o quiénes les financian [6]. Lo mismo ocurre con los periodistas o fotógrafos "freelance" cuyas crónicas, fotografías y vídeos sobre Siria son posteriormente difundidos y utilizados por parte de estos grandes medios para justificar una "intervención humanitaria" de la OTAN, sin preguntarse quiénes son y para quién trabajan esos omnipresentes "fotógrafos" del terror. 
 
Si no lo hacen, si no cumplen con su obligación como periodistas de verificar sus fuentes y contrastar los hechos, es sencillamente porque estos periodistas - al igual que los "rebeldes sirios" - son realmente mercenarios bien pagados que construyen la realidad por encargo de su patrón.
 

 
REFERENCIAS - NOTAS
 
[1] Las técnicas de la propaganda militar moderna,- Thierry Meyssan (Red Voltaire, 16/5/2016)
 
[2] Medios corporativos occidentales hacen "desaparecer" a más de 1.5 millones de sirios y a 4.000 doctores,- informe de la periodista independiente Eva Bartlett (SOTT, 14/8/2016)
 
[3] Amnistía Internacional y el niño palestino decapitado en Siria por los "rebeldes",- artículo del escritor Mikel Itulain (¿Es Posible la Paz? 24/7/2016) 
 
[4] Why have the media ignored child soldiers in Syria?,- información del analista Paul Antonopoulos (Al-Masdar News, 1/2/2016)
 
 

sábado, 20 de agosto de 2016

GEORGE SOROS, LA LIBERTAD DE PRENSA Y LA IZQUIERDA CORPORATIVA


Cada vez que una persona bien informada, de forma razonada, acusa a los grandes medios corporativos de trabajar al servicio del poder económico dominante del que forman parte, recibe de inmediato la burla o el desprecio de quienes le escuchan. Si, además, esta persona que expone esta realidad sobre la utilización del periodismo y la información como un arma ideológica por parte de las clases dominantes, es alguien con cierta relevancia social o política, recibe también el ataque personal y la censura mediática como respuesta a sus argumentos. Lo más probable es que sus ideas y razonamientos sean considerados por parte de las élites políticas y mediáticas como "teorías de la conspiración".
 
Esta acusación no se realiza de forma espontánea ni supone una mera descalificación casual o superficial, sino que forma parte de una doctrina bien estudiada y aplicada desde hace décadas por parte de las oligarquías dominantes contra todo disidente político que contradiga su discurso y ponga en evidencia sus mentiras. Ya en el año 1967 la CIA acuñó el término "Teoría de la Conspiración" para referirse a aquellas teorías o corrientes de opinión que cuestionaban la versión oficial de los hechos, y exponía en un comunicado las estrategias y tácticas que debían aplicarse para desacreditar y eliminar de la circulación dichas teorías "conspirativas" [1].
 
Hoy en día el poder económico, los gobiernos occidentales y los grandes medios corporativos continúan aplicando esas tácticas, aunque mucho más modernizadas y ampliadas, adaptándose a los nuevos tiempos y a las tecnologías de nuestros días [2]. El resultado de esta manipulación mediática es una gigantesca audiencia ignorante (como lo define el sociólogo James Petras) que consume "información" cargada de ideología, y donde predomina el pensamiento único y una única visión del mundo posible. Todo lo demás, o no existe o es considerado como la encarnación del Mal.
 
Sólo desde un contexto de enajenación social masiva como este, partiendo de la base de que no existe pluralidad ni rigor informativo de ningún tipo en España ni en Europa, se puede entender que una noticia tan relevante como la filtración de los documentos relacionados con la Open Society Foundation de George Soros [3] no haya tenido ningún tipo de repercusión mediática, política ni social. Parece que se acepta con total normalidad que un corrupto inversor multimillonario influya en los medios de comunicación y de información manipulando y moldeando a su gusto a la opinión pública; o que intervenga directamente en asuntos políticos y económicos; o que financie "primaveras" y "revoluciones de colores" violentas contra gobiernos electos en Europa y en medio mundo. Esta intromisión en el mundo de la comunicación y del periodismo, esta injerencia del poder económico sobre la "libertad de información", no ha propiciado ningún tipo de debate entre los propios periodistas que trabajan en los grandes medios de comunicación; ni mucho menos entre las clases políticas dirigentes, los movimientos sociales, las ONGs, o la izquierda "progresista" que reciben, precisamente, apoyo y financiación de George Soros y las grandes corporaciones financieras y empresariales españolas y europeas. Este escenario nos da una muestra de la degradación moral y la corrupción que rodea al panorama político y periodístico desde hace muchos años en España y en Europa. 
 
Así lo confiesa Udo Ulfkotte, uno de los más prestigiosos periodistas alemanes, en su libro Periodistas comprados (Gekaufte Journalisten, Editorial Kopp), un éxito de ventas. En su libro, Ulfkotte admite haber aceptado coimas para escribir, entre muchos otros artículos tendenciosos, uno donde denunciaba supuestos planes de Khadafi para usar gas venenoso contra su pueblo. “En innumerables ocasiones puse mi firma en notas que me entregaron los servicios de inteligencia de EE.UU., de Alemania o de la OTAN. Mentí, traicioné, recibí sobornos y oculté la verdad a la opinión pública. No hacía periodismo sino propaganda. Me avergüenzo aunque sea tarde para revertirlo. (...)“Hoy pasa lo mismo: hay periodistas sobornados para mentir y convencer a la gente sobre la necesidad de una guerra contra Rusia”. [4]
 
Claro que, hay que tener en cuenta que pese a su enorme poder, George Soros no es más (ni menos) que una de las cabezas pensantes que conforman el gran conglomerado corporativo occidental que mueve los hilos de la política y la economía global al margen de cualquier filtro democrático. Estas clases capitalistas son propietarias de todos los grandes medios de comunicación y persuasión en todos los formatos (prensa, radio, televisión, internet). Nadie cuestiona este monopolio privado sobre la información y la "libertad de expresión". Como tampoco se cuestiona que estos capitalistas financien y patrocinen a partidos políticos y sus campañas electorales. Ni que los dirigentes políticos y grandes tecnócratas europeos sean contratados por las grandes corporaciones a las que previamente habían beneficiado y servido fielmente desde sus cargos públicos. Como por ejemplo el ex presidente de la Comisión Europea y partícipe de la cumbre de las Azores que precedió a la invasión criminal e ilegal de Irak, José Manuel Durao Barroso, que ahora es el presidente no ejecutivo de Goldman Sachs International en Londres.
 
Lo que hace George Soros a través de su gigantesca red de fundaciones globales no es distinto de lo que hacen algunos gobiernos occidentales, como el de EE.UU. a través de agencias y organismos como la NED o la USAID, que no es otra cosa que patrocinar a periodistas y medios para que manipulen la información a su favor [5]; o financiar a la oposición de aquellos países cuyos gobiernos no se arrodillan ante sus intereses (como en el caso escandaloso de Venezuela [6]); o financiar directamente a grupos neonazis como ocurrió en 2014 en Ucrania durante "la revolución del Euromaidán"; o a grupos terroristas takfirís como ocurrió en Libia en 2011 o ahora en Siria. Lo que hace Soros tampoco es muy distinto a lo que hacen los 30.000 lobistas que campan a sus anchas por Bruselas haciendo presión, o más bien imponiendo, las políticas y leyes que deben aprobarse y que benefician al capital financiero e industrial occidental. En el caso concreto de España no existe la figura de lobista como tal, pero a pesar de la falta total de transparencia en esto asunto se calcula que cerca de 400 de estos lobistas se pasean de forma habitual por el Congreso de los Diputados donde, nos dicen, "reside la soberanía del pueblo". De risa.
 
En España también tenemos nuestra propia USAID, se llama la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). Esta agencia gubernamental ha patrocinado a políticos, periodistas, medios alternativos, académicos, organizaciones civiles y sociales, etc., consideradas de izquierdas o progresistas (incluido Pablo Iglesias y el partido Podemos). El objetivo de fondo es cooptar a la izquierda para evitar cualquier posibilidad - por pequeña que sea - de que se produzca un cambio revolucionario en Europa contrario a los intereses del capital financiero y las clases dominantes. O lo que algunos analistas llaman el control o la "fabricación de la disidencia" a través de su financiación. A la vista de los hechos, el éxito ha sido rotundo.
 
Según denuncia Purificación González de la Blanca, cofundadora del colectivo "Ojos para la Paz", a través del Programa Masar la AECID ha estado formando, financiando e incluso armando a miembros de la oposición Siria que lucha contra Bachar El- Assad. Y lo peor es que semejante actividad injerencista y desestabilizadora, la cual costean sin saberlo todos los ciudadanos españoles, ha sido realizada en estrecha colaboración con otras fundaciones, instituciones y Think Tanks españolas financiadas por lo más granado de las elites globalistas, como FRIDE, el Club de Madrid o la fundación FAES del ínclito ex- presidente José María Aznar. También colaboran en este proyecto imperialista importantes medios como ABC, el Mundo o el País. (...) Pero la guinda a esta investigación la puso el descubrimiento de que quien ha estado financiando a la Fundación CEPS, una ONGD que según todos los expertos es el germen de Podemos (para la cual trabajaron destacados líderes de este partido como Juan Carlos Monedero, Íñigo Errejón o el mismísimo Pablo Iglesias), no es otra que la AECID, tal y como se desprende del comunicado emitido en 2015 por dicha fundación para negar cualquier vinculación con Venezuela. [7]

Ahora bien, como en todo caso de corrupción o prostitución, intervienen dos actores principales en escena: el que paga y el que acepta el soborno. El poder económico, los capitalistas, los propietarios, a través de una amplia red de organizaciones y mecanismos "legales", tratan de comprar la voluntad de quienes pueden suponer un obstáculo para sus negocios. Bien, pero... ¿Qué podemos decir de esa "izquierda" y esos movimientos sociales que se prostituyen y aceptan esos sobornos y prebendas? ¿Acaso los capitalistas les regalan su dinero sin esperar nada cambio? ¿Cuál es el precio a pagar por ese filantrópico patrocinio? ¿Qué podemos esperar de esa izquierda cuando hasta un dirigente comunista como Alberto Garzón (IU) elogia el "filantropismo"  de Soros y Bill Gates en un artículo? ¿O de esos jóvenes periodistas "progresistas", como el subdirector del "medio alternativo" elDiario.es, Juan Luis Sánchez, que es miembro del Consejo Asesor Europeo de la Open Society Foundations de Soros?
 
Precisamente, en un artículo que habla sobre cómo las grandes corporaciones financian a los movimientos sociales y de izquierdas que participan cada año en el Foro Social Mundial, el profesor Michel Chossudovsky se pregunta [8] cómo es posible que aquellos que se denominan "antisistema" y que pretenden luchar contra el sistema capitalista global, estén financiados y patrocinados por los mismos capitalistas y las corporaciones que conforman y sostienen el actual sistema capitalista dominante contra el que supuestamente pretenden acabar. La conclusión del respetado economista y profesor canadiense, y de cualquier observador de la realidad, es que con esta "izquierda alternativa" encabezando la oposición, otro mundo es... imposible.
 
¿Es posible construir "una alternativa" al capitalismo global, que desafíe la hegemonía de los Rockefeller, la Fundación Ford y otros poderes, y luego pedir a los Rockefeller, a la Fundación Ford y otros poderes que paguen la factura?
 
Hemos dicho y expuesto con pruebas en múltiples ocasiones que es este poder económico en la sombra al cual George Soros pertenece, reflejado en las grandes corporaciones financieras y empresariales occidentales, quienes dictan el libreto que deben aplicar los gobiernos occidentales, al margen de lo que digan o piensen los respectivos ciudadanos. Estos globalizadores desde sus despachos en Washington, Londres, Berlín, Frankfurt, Bruselas, etc., idearon el modelo de globalización capitalista que provocó, entre otras muchas cosas, la crisis económico-financiera de 2008 en Europa; y desde esos mismos despachos se han escrito las políticas neoliberales que los gobiernos títeres en Europa debían imponer a sus ciudadanos para "salir de la crisis".
 
Nadie cuestiona esta perversión de la "democracia representativa" occidental en la que unas clases capitalistas a través de organismos supranacionales que nadie ha elegido, y que se mueven únicamente por intereses privados, dirigen las economías y pisotean la soberanía de los Estados. Estos son los mismos dirigentes políticos y ejecutivos corporativos que deciden qué país necesita una "intervención humanitaria" de la OTAN para poder saquear sus recursos, controlar el comercio internacional y poder instalar en el poder a un gobierno títere que obedezca las reglas del mercado y contribuya a la perpetuación del viejo Orden Mundial unipolar con epicentro en Washington.
 
Los gobiernos neoliberales de la OTAN, los medios de comunicación de masas, las ONGs más reconocidas, los movimientos sociales corporativos, y la izquierda "progresista" pro-imperialista forman parte activa del engranaje político, jurídico y social que han tejido las clases capitalistas globalizadas para dominarnos.   
 
 
REFERENCIAS - NOTAS
 
 
[2] Manual político para ocultar la verdad: 25 reglas de la desinformación,- blog Islamía de la periodista Norelys Morales Aguilera (2/3/2014). Artículo original: The 25 Rules of Disinformation (The Vigilant Citizen, 24/5/2011)
 
[3] Todo lo que usted necesita saber sobre "los papeles de Soros",- un completo informe de Andréi Kononov (Infiltrados, 17/8/2016)
 
[4] Periodista comprado,- artículo de la periodista argentina Telma Luzzani (Página 12, 11/2/2015)
 
[Para saber más sobre Udo Ulfkotte (ex editor del Frankfurter Allgemeine Zeitung) y manipulación mediática recomiendo leer este informe: Los medios y la OTAN: a propósito de Periodistas comprados (Gekaufte Journalisten), de Udo Ulfkotte. (Blog del Viejo Topo, 22/10/2014)] 
 
[5] ‘Corruption’ as a Propaganda Weapon,- artículo del periodista y escritor Robert Parry (Consortiumnews.com, 4/4/2016)
 
[6]  EE.UU.: La emboscada contra Venezuela,- artículo de la abogada e investigadora Eva Golinger (RT, 12/11/2015)
 
 

sábado, 13 de agosto de 2016

EL GENOCIDIO EN YEMEN CON EL SILENCIO Y LA COMPLICIDAD DE OCCIDENTE

 
De forma silenciosa, sin ruido mediático, sin solemnes discursos de los dirigentes pro-imperialistas europeos y estadounidenses, sin grandes campañas humanitarias de las ONG corporativas más reconocidas, continúa el genocidio del pueblo yemení por parte de la coalición encabezada por la sangrienta dictadura de Arabia Saudí.
 
El pasado 7 de agosto cuatro niños morían asesinados por las bombas saudíes lanzadas contra un mercado en el distrito residencial de Nihn, al este de la capital Saná. Un día antes 15 personas murieron y otras 8 resultaron heridas graves después de que Riad bombardeara una fábrica de alimentos. Durante toda la semana han seguido muriendo civiles por ataques aéreos saudís (ver reporte). [Horas después de publicar este artículo, Arabia Saudí bombardeaba una escuela en Haydan, en el norte de Yemen, matando a 10 niños de entre 6 y 14 años; otros 28 resultaron heridos.]
 
Estos bombardeos contra Yemen comenzaron en marzo de 2015, es decir, que Arabia Saudí y los regímenes aliados del Golfo llevan más de un año y medio asesinando civiles y arrasando al país más pobre de la península arábiga y uno de los más pobres del mundo. Lo hacen desde la más absoluta impunidad. EE.UU., Reino Unido y Francia son los mayores suministradores de armas de la dictadura saudí, incluidas las "bombas racimo" prohibidas en 118 países. Occidente es responsable y cómplice, por acción y por omisión, de estos crímenes de lesa humanidad.
 
No contentos con todo esto, en septiembre del pasado año, seis meses después de iniciarse la guerra contra Yemen, el régimen wahabí fue premiado por la ONU con la presidencia del Comité de Derechos Humanos de la Naciones Unidas. En junio de 2016, la ONU decidió retirar a Arabia Saudí de la lista negra de uno de sus informes llamado Niños y Conflicto Armado, en la que el régimen saudí había sido incluido acusado de asesinar a cientos de niños con sus bombardeos sobre Yemen. El secretario general de la ONU por aquel entonces, Ban Ki-Moon, reconoció de forma vergonzante haber recibido durísimas presiones por parte del régimen wahabí para tomar esta decisión.
 
¿Qué credibilidad y autoridad moral puede tener la ONU después de esto? Primero asesinan a cientos de niños y personas inocentes, después se burlan de ellas y humillan a sus familias ante la mirada de todo el mundo.
 
Los datos nos muestran que cerca de 10.000 civiles han muerto desde marzo de 2015 en Yemen, el 60% de ellas como consecuencia directa de los bombardeos del régimen saudí. Cada día 6 niños son asesinados o mutilados desde entonces. Más de 21 millones de personas no tienen acceso a la comida, al agua, a medicamentos ni a los servicios más básicos. Más de 7,5 millones de personas están en riesgo de morir de hambre. Sin embargo no vemos ni escuchamos a diario ninguna campaña pidiendo una "intervención humanitaria" en Yemen, como antes reclamaron contra Libia o Siria los "defensores" mundiales de los Derechos Humanos. Ni tampoco vemos dónde están las sanciones económicas, financieras, comerciales y diplomáticas contra Arabia Saudí, tal y como hacen contra la Federación de Rusia. No hace falta que nos expliquen el porqué de su hipocresía y doble rasero.
 
Para la "comunidad internacional", es decir, para las potencias que encabezan la OTAN, la vida de un yemení no vale nada comparada con la de un europeo o un norteamericano. Sólo hay que ver las reacciones que se producen cuando uno de sus "rebeldes" (héroes en Siria, terroristas en Europa) atenta en suelo occidental, y compararlas con la reacciones de estos mismos gobiernos y medios de masas occidentales cuando miles de civiles son asesinados por las bombas de "nuestros aliados" en Oriente Medio, África, o incluso en Ucrania, donde el régimen neonazi de Kiev, pese a la supuesta tregua tras los acuerdos de Minsk, sigue bombardeando las repúblicas independientes de Donbass.
 
En estos momentos la máxima preocupación "humanitaria" de la OTAN y de los medios occidentales está centrada en Alepo, donde tratan por todos los medios de proteger a los grupos terroristas asediados por el Ejército Árabe de Siria y la aviación de Rusia, principalmente. La vida de estos terroristas takfirís, patrocinados por la OTAN y la propia Arabia Saudí, son de la máxima importancia para los gobiernos occidentales y los grandes medios corporativos. De su victoria o derrota en Alepo depende el futuro de Siria, la credibilidad y prestigio de Washington frente al mundo, y los miles de millones de dólares y euros de beneficios que esperan obtener las grandes corporaciones occidentales tras una supuesta caída de Al Assad.
 
Que la vida de los civiles no vale nada a ojos de la OTAN volvió a evidenciarse públicamente hace unos días, cuando Mark Toner restó importancia a los crímenes de los "rebeldes moderados" en Siria. El infame portavoz del Departamento de Estado de EE.UU. calificó unos actos terroristas tan sanguinarios como el degollamiento de un niño palestino de 12 años en el barrio de Al Mashhad, o los ataques con armas químicas contra civiles en Alepo, como "incidentes aislados" que no cambian en absoluto el apoyo de EE.UU. a la "oposición moderada" en Siria. Repugnante.
 

 
Artículos relacionados: YEMEN: LOS SILENCIADOS CRÍMENES DE LOS PATROCINADORES DEL TERRORISMO (El Mirador Global, 16/2/2016) 

viernes, 5 de agosto de 2016

LA OTAN BOMBARDEA DE NUEVO LIBIA PARA ELIMINAR LA RESISTENCIA POPULAR QUE SE ESTÁ LEVANTANDO EN SU CONTRA


En el caso de Libia no podemos decir aquello de que "los asesinos han vuelto al lugar del crimen", porque en realidad nunca se han retirado del país y sus grupos terroristas se han extendido como la pólvora desde 2011. Pero lo cierto es que la OTAN, saltándose toda la legalidad internacional, ha reiniciado sus bombardeos sobre Libia cinco años después de comenzar su guerra de invasión, tras manipular una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU aprobada el 17 de marzo de 2011. Todo ello se hizo con el imprescindible apoyo de los grandes medios corporativos. La manipulación mediática hoy en día también es similar a la que se llevó a cabo entonces para justificar aquellos "bombardeos humanitarios" que tanta prosperidad llevaron a Libia [1].
 
Las siguientes víctimas civiles causadas por los aviones de la OTAN, que serán ocultadas, manipuladas o calificadas como "daños colaterales", no parecen preocupar demasiado a los sensibles gobernantes, periodistas y activistas occidentales que tan desolados se muestran cuando las víctimas son supuestamente provocadas por el "bando" contrario a sus espurios intereses. En demasiadas ocasiones éstas víctimas que tanto les preocupan a los pro-imperialistas son incluso terroristas sanguinarios cuyas atrocidades están más que  acreditadas. Sin ir más lejos recientemente Javier Solana (PSOE), quien debería ser juzgado internacionalmente por los criminales "bombardeos humanitarios" de la OTAN contra Yugoslavia, lloraba a través de twitter por la inminente derrota de los terroristas yihadistas atrincherados en la ciudad siria de Alepo, donde utilizan a la población civil como escudos humanos, y que ahora gracias a Siria y Rusia cientos de esos civiles están siendo liberados a través de los corredores humanitarios que se han puesto en marcha [*].
 
"Alepo, cuántas veces a punto de caer. Si cae es una gran tragedia", se lamentaba Solana en twitter el 31 de julio. Cuando habla de "tragedia" no se refiere a la que sufren los miles de civiles asesinados, torturados y utilizados por los "rebeldes" en Alepo, sino a los propios "rebeldes" de la OTAN que están siendo derrotados por las fuerzas sirias y sus aliados que están luchando verdaderamente contra el terrorismo en Siria. Él sufre por el futuro de sus "mercenarios", no por el de los civiles libios que sufrirán de nuevo los "bombardeos humanitarios" de la OTAN.
 
Una vez que han linchado públicamente y asesinado extrajudicialmente a Muamar Gadafi y destruido a Libia como Estado soberano, el argumento central que sirve para justificar la intervención occidental en 2016 ha cambiado. Ahora el argumento utilizado para intervenir militarmente en Libia y en cualquier parte del mundo es la interminable y abstracta "lucha contra el terrorismo". Curiosamente la OTAN ha elegido como blanco de sus recientes bombardeos a la ciudad de Sirte, donde miles de civiles ya han muerto en nombre de la "democracia" occidental desde 2011.
 
¿Pero por qué bombardean precisamente Sirte? ¿Por qué no eligen otras ciudades como Benghazi o Derna en las que la presencia de yihadistas en similar o incluso mayor que en Sirte?
 
Obviamente la "lucha contra el terrorismo" es una falacia absoluta. Sirte es el lugar de nacimiento de Gadafi y el lugar donde se están reorganizando sus partidarios así como otros muchos ciudadanos y dirigentes tribales y locales libios que - sin ser todos necesariamente defensores de Gadafi y de la Yamahiriya - se oponen a la intervención extranjera, al terrorismo y al saqueo y destrucción de su país. En la actualidad esta ciudad costera del norte de Libia es el epicentro de múltiples y multitudinarias protestas que se están produciendo en contra del imperialismo occidental en Libia, y el lugar desde donde se está reconstruyendo la alternativa política y popular al gobierno títere implantado por la OTAN-ONU en Trípoli. Estas manifestaciones se están incrementando en los últimos meses a pesar de que las leyes - impuestas en tiempos del ya disuelto Consejo Nacional de Transición (CNT) - prohíben con penas de cárcel las muestras de apoyo público a Gadafi y a la Yamahiriya (la revolución popular que daba forma al Estado libio de la época de Gadafi). Como vemos Occidente también ha llevado su "libertad de expresión" a Libia. Por ejemplo, ya en agosto de 2015 varios manifestantes murieron por disparos provocados por milicias pro-gubernamentales en la ciudad sureña de Sabha, durante una manifestación de apoyo a Gadafi. En Sirte varios manifestantes a favor de Gadafi fueron asesinados y otros secuestrados por militantes del ISIS, ahora Estado Islámico [2]. Por otro lado la aviación del gobierno neocolonial de "unidad nacional" (GNA) apoyado por la OTAN también bombardeó Sirte en los últimos meses.  
 
Tanto los gobernantes títeres impuestos por la OTAN en Libia como los terroristas del Estado Islámico están en el mismo bando y comparten enemigo: el pueblo libio que lucha por recuperar la soberanía y la prosperidad de antaño.
 
Públicamente afirman que luchan contra Daesh, pero ocultan que luchan contra la "revolución verde" que se está reorganizando en contra de la intervención extranjera. Según señalan algunos medios y analistas independientes (como Dan Glazebrook en un reciente artículo), esa alternativa política con epicentro en Sirte pero extendida por todo el país, ese movimiento popular inspirado en la "revolución verde" que lideraba Gadafi, está encabezado por Saif al Islam Gadafi, el hijo de Gadafi que fue condenado a pena de muerte en julio de 2015 pero que salió de prisión el pasado 12 de abril de 2016 tras beneficiarse de una ley de amnistía aprobada por el Parlamento libio con sede en Tobruk. Por cierto que esta institución, la Cámara de Representantes de Tobruk, ha emitido un comunicado rechazando los recientes bombardeos de la OTAN y exigen una reunión inmediata con el embajador de EE.UU. en Libia. También arremeten contra el ilegítimo "gobierno de Unidad Nacional" títere de la ONU (léase OTAN) y su presidente  Fayez al-Sarraj por "invitar a EE.UU. a bombardear el país" [3].  
 
Es decir, Sirte es el punto desde donde está emergiendo la esperanza para el pueblo libio de recuperar la paz y la soberanía arrebatadas en 2011 por las potencias occidentales y sus escuadrones de la muerte de corte yihadista. Por eso la bombardean y la llenan de terroristas. Unos escuadrones de la muerte que tras asesinar a Gadafi fueron enviados a Siria para provocar otro "cambio de régimen" al estilo occidental en Siria. Ahora, derrotados, se repliegan hacia Libia de nuevo. Así funciona lo que en Occidente llaman una "primavera árabe" y que con tanto entusiasmo apoyan muchos desde la izquierda política y desde algunos movimientos sociales y "organizaciones humanitarias" [4]. Una absoluta vergüenza.
 
En las marchas realizadas en las ciudades de Bengasi (este), Al Baida (noreste) y Trípoli (capital), los manifestantes quemaron las banderas de Estados Unidos, el Reino Unido y Catar, como patrocinadores del terrorismo en la región. [Hispan TV sobre las protestas del 20 de febrero de 2015 tras un atentado de Daesh en la ciudad de Al-Qoba]
 
¿Qué tienen que decir estos "progresistas" defensores de la "libertad" y la "democracia", visto ahora con la perspectiva que nos da el paso del tiempo, sobre su apoyo a estas exitosas "revoluciones de colores" patrocinadas por corporaciones criminales como la Open Society Foundation de Georges Soros [5], que llevan la muerte y el caos allá donde triunfan? ¿No hay ninguna rectificación política, ninguna crítica a su discurso, ningún arrepentimiento en lo personal? Este comportamiento cómplice de esta "izquierda" aniquila cualquier esperanza de cambio político real en las "democracias occidentales". Ellos mismos serán quienes dentro de unos días o semanas, llorarán cínicamente ante los medios corporativos e iniciarán campañas "humanitarias" cuando aparezcan las imágenes de cadáveres en las playas de Italia o Grecia y una nueva oleada de refugiados llegue en masa a Europa procedentes de Libia. ¡Malditos hipócritas! 
 
Cinco años después los bombardeos de la OTAN seguirán causando víctimas civiles en Libia. Bombardean sobre los escombros y los cadáveres que provocaron en un país que era el más próspero de África [6]. Es un bombardeo por los recursos naturales de Libia, un bombardeo geoestratégico, geopolítico, pero también un bombardeo ideológico contra el Socialismo que representaba Gadafi y la Yamahiriya en Libia y que servía de referencia en toda África y Oriente Medio. 
 
Habría que preguntarles a los gobiernos occidentales qué clase de "democracia" y de "revolución popular" llevaron a Libia para que ahora tengan de nuevo que bombardearla. Habría que preguntarles si ésta es la misma "democracia" que quieren imponer en Siria donde están ejecutando la misma agenda de terror, y donde únicamente gracias a la intervención militar y diplomática de Rusia se está impidiendo que ese país y sus recursos naturales estén ya en manos de las grandes corporaciones occidentales - como ocurre en Libia -, y que el legítimo gobierno y el ejército de Siria con el apoyo de sus valientes aliados estén derrotando a los grupos terroristas takfirís apoyados por la OTAN-Israel y las dictaduras criminales del Golfo.
 
Aunque lo más preocupante es que los patrocinadores de estos crímenes y de este desastre no sólo no van a rendir cuentas frente a la humanidad, sino que una de sus responsables directas, Hillary Clinton, será premiada posiblemente con la presidencia de los EE.UU. para que continúe extendiendo su agenda de terror y muerte por todo el mundo. Parece que en Libia algunos lo tienen muy claro: las grandes tribus de Libia apoyan a Donald Trump.
 
 
 
 
REFERENCIAS - NOTAS
 
[1] Lizzie Phelan: “Mi experiencia en Libia durante los bombardeos de la OTAN”,- "Testimonio de la periodista independiente, Lizzie Phelan, que estuvo en Libia durante la invasión de Trípoli por parte de terroristas armados apoyados por las fuerzas militares de la OTAN". (Diseccionando el Modus Operandi, 17/10/2011)
 
[2] Gaddafi’s Ghosts: Return of the Libyan Jamahiriya,- artículo del escritor y analista internacional Dan Glazebrook (RT, 30/7/2016). Pueden leer un resumen en español de este artículo en la web de RT en español: Los fantasmas de Gaddafi: El posible cambio inesperado que puede ocurrir en Libia (1/8/2016)
 
[3] US Bombing Libya AGAIN - Rebuke Issued by The House of Representatives in Tobruk,- Joanne Moriarty (Libyan War The Truth, 3/8/2016). Puedes leer esta información traducida al español por Leonor Massanet Arbona: EE.UU. bombardea a los libios de nuevo (Leonor en Libia, 4/8/2016)
 
[4] El papel de los "progresistas" occidentales en la recolonización de África. Parte II.,- un completo informe del escritor Mikel Itulain publicado en su blog ¿Es Posible la Paz? (9/8/2014)
 
 
[6] La Libia de Gaddafi era la democracia más próspera de África,- artículo de Garikai Chengu, miembro del Instituto Du Bois para Investigaciones Africanas de la Universidad de Harvard. / Brave New World. Traducción: Enrique Prudencio, para Zona Izquierda (publicado en La Haine.org, 22/1/2013)
 
[*] Hago este paréntesis para señalar que estos corredores humanitarios implementados por Rusia y Siria en Alepo fueron criticados duramente por muchas ONGs como Oxfam Intermon o Save the Children que firmaron un manifiesto en su contra por "no ofrecer seguridad a la población", y piden a la ONU que "se garantice un acceso humanitario sin trabas, seguro e inmediato". Es decir, los terroristas nunca son responsables de la situación. Ni siquiera se les llama terroristas, sino rebeldes. Los corredores humanitarios no ofrecen seguridad a la población civil, los bombardeos de la OTAN y los terroristas takfirís parece ser que sí la ofrecen. Lo que pretenden realmente estas falsas ONGs firmantes, tan poco imparciales y humanitarias como The Sirya Compaign, es que EE.UU-OTAN controlen el paso de estos corredores para poder armar y abastecer a los terroristas, como se ha hecho en ocasiones anteriores.]

martes, 2 de agosto de 2016

RAJOY TIENE QUE SER PRESIDENTE DEL GOBIERNO. ALGUNAS AFIRMACIONES DESDE LA IZQUIERDA DIRIGIDAS A LA IZQUIERDA


El Partido Popular fue el partido más votado en las pasadas Elecciones Generales del 26 de junio de 2016. Mariano Rajoy tiene que ser el presidente del Gobierno de España. Así lo ha querido la mayoría de las personas que acudieron a las urnas. Estos votantes son impermeables a la corrupción, a la explotación laboral, a la desigualdad y a la venta del país a las grandes corporaciones financieras. 
 
De nada sirve afirmar, aunque sea absolutamente cierto, que el sistema electoral del régimen monárquico español no es representativo de la voluntad popular, ni tampoco que no existe pluralidad ideológica en los medios de comunicación, ni que hay una grotesca desigualdad de recursos económicos entre los diferentes partidos o coaliciones que se presentan a las elecciones. Siempre ha sido así desde 1978. Es el mismo sistema que existe desde hace más de 38 años. Si fue considerado válido o legítimo en todas y cada una de las ocasiones anteriores, lo es también ahora. Es inútil esperar que los creadores y beneficiaros del sistema cuestionen, eliminen o reformen el sistema.
 
Tampoco sirve de nada afirmar que el Partido Popular de Rajoy no cuenta con un apoyo mayoritario de los ciudadanos españoles. Para que esto fuera así, el PP tendría que haber obtenido más de 17 millones de votos. Ninguno de los partidos y presidentes españoles anteriores lo obtuvo, debido a la fragmentación parlamentaria que existe fruto de la diversidad de siglas que se presentan a las elecciones. Pero esto no significa que exista una "fragmentación ideológica" en España. En el Congreso de los Diputados salido del 26J existe una mayoría absoluta neoliberal. La inmensa mayoría de los escaños están ocupados por partidos neoliberales, ya se definan estos como partidos de "centro izquierda", "centro derecha", "centro reformista", "conservadores", "liberales", "progresistas", "socialdemócratas", etc. El Parlamento español (y el pensamiento de la sociedad española en general) está dominado claramente por una misma ideología: el Neoliberalismo.
 
Todo esto quiere decir que las dificultades para conformar un gobierno que se están escenificando en los últimos meses no provienen de un desencuentros ideológicos o de modelos económicos y políticos antagónicos que sean incompatibles entre sí. En absoluto. Esta falta de entendimiento (principalmente entre PP, PSOE y Ciudadanos, así como algunos partidos nacionalistas) proviene de una lucha existente entre las cúpulas y cuadros de estos grandes partidos neoliberales por alcanzar el poder institucional a nivel estatal y regional, y a sus estrategias internas y cálculos electoralistas de cara a un futuro próximo. No es un problema ideológico lo que impide el acuerdo, sino el choque entre sus diferentes intereses privados y particulares. Son estos partidos hermanados ideológicamente en torno al "dios mercado" quienes tienen en exclusiva la responsabilidad de llegar a un acuerdo para investir al futuro presidente del gobierno. La "izquierda" (me refiero a la que se diferencia de la socialdemocracia, de los socio-liberales) no tiene nada que ver en este circo mediático creado en torno al futuro gobierno. Además no existe otra posibilidad. Su presencia en las instituciones públicas es testimonial.
 
Estos partidos neoliberales en sus diversas variantes comparten su defensa de la economía de mercado, su defensa de la propiedad y gestión privada de los sectores estratégicos de la economía, de la mercantilización de la sociedad y la privatización de los derechos y recursos públicos, de la propiedad privada de los medios de comunicación que impiden la "libertad de información" y la "pluralidad ideológica", de los intereses de la alta burguesía reflejada en el IBEX 35 y de la monarquía española que los representa,... comparten sumisión ante los mercados financieros, ante los tecnócratas no electos de Bruselas, suscriben todos los tratados neoliberales europeos con Maastrich como paradigma, defienden el Euro que elimina la soberanía económica y financiera de los Estados, los tratados de libre comercio que empobrecen a los trabajadores, la globalización capitalista, la hegemonía global de EE.UU. impuesta a "sangre y fuego", defienden las "primaveras árabes" y "revoluciones de colores" imperialistas patrocinadas por las grandes corporaciones occidentales, las guerras y agresiones de la OTAN, los golpes suaves en América Latina, etc. etc.
 
La llamada "Gran Coalición" entre PP y PSOE, que algunos representantes del poder económico como Felipe González o Juan Luis Cebrián reclaman "por el bien de España", ya existe de facto desde hace muchos años. Es lógico y comprensible que ahora el Partido Popular se sienta traicionado por el PSOE puesto que ellos apoyaron en 2010 al gobierno de Zapatero cuando Bruselas le exigió por escrito los recortes que debía imponer en el país, incluido la modificación del artículo 135 que pactaron en tiempo récord PP y PSOE por orden de "los mercados". Son estos dirigentes políticos neoliberales, que comparten una misma y única visión en los "asuntos de Estado" y en su apoyo al viejo orden mundial unipolar, quienes tienen la obligación "democrática" de explicarle a los ciudadanos porqué no son capaces de alcanzar un "acuerdo patriótico".
 
La izquierda, aquellos que se consideran realmente de izquierdas y se oponen al actual sistema neoliberal dominante, deberían actuar de forma coherente a sus ideas y mantenerse al margen de este ficticio debate político-mediático sobre la gobernabilidad de España. No es suya la responsabilidad de gobierno. Y por lo tanto deberían emplear su tiempo en construir un tejido social fuerte y unido entre las clases trabajadoras y populares desde el cual construir un proyecto político alternativo al régimen neoliberal español y a la actual dictadura de "los mercados". Todo esto, nada menos, está todavía por hacer hoy en día entre la izquierda. Ha quedado claro que Podemos no era la "alternativa".
 
 
Artículos relacionados en El Mirador Global:
 
 
 
 

viernes, 29 de julio de 2016

LA PENA DE MUERTE GLOBAL APLICADA POR OBAMA (Y HILLARY CLINTON)

 
El presidente de los EE.UU. tiene la cruenta capacidad de aplicar la pena de muerte a escala global contra miles de personas que son señaladas como "terroristas". Sin pruebas, sin juicios, sin posibilidad de defenderse, saltándose todas las leyes internacionales y los Derechos Humanos más esenciales. Cada semana Barack Obama, siguiendo las indicaciones del Pentágono y la CIA, ordena el asesinato selectivo de cientos de personas en países como Afganistán, Pakistán, Somalia, Yemen, Irak, Libia, etc. a través de sus "aviones no tripulados".
 
Los datos sobre estas muertes son inciertos, pero algunos estudios (como el presentado por The Intercept: The Drone Papers) indican que desde el año 2003 se han producido 6.000 asesinatos provocados por ataques aéreos con drones y que cerca del 90% de las víctimas son mujeres, niños y personas inocentes que nada tienen que ver con el "terrorismo". La "precisión quirúrgica" de la que hablaba el exdirector de la CIA John Brennan para defender los ataques con drones, es más bien un asesinato masivo de civiles que queda oculto bajo el manto abstracto de la "lucha global contra el terrorismo".
 
Más allá de la frialdad de los datos, subyace el carácter criminal de quienes mueven los hilos dentro del régimen imperialista norteamericano. Su sentimiento de "excepcionalidad" y superioridad moral frente al resto del mundo les conduce a arrogarse el derecho a matar civiles y destruir países basándose exclusivamente en motivos económicos y geoestratégicos. Desde el año 2002 la tecnología les permite asesinar en silencio, desde la distancia, a través de una pantalla, sin riesgos para sus militares, sin salpicarse de sangre inocente. Los informes escritos en los despachos de las grandes corporaciones anglosajonas son los que señalan la dirección en la que deben apuntar las bombas. Se les debe "limpiar" el camino para que sus altos ejecutivos hagan negocios en los países arrasados. 
 
Estas muertes como tantas otras, como por ejemplo las 164 víctimas civiles provocadas por los bombardeos de Francia en la ciudad de Manbij en Siria el pasado 19 de julio, son también "daños colaterales" que pasan desapercibidas para los grandes medios corporativos, demasiado ocupados en difundir la propaganda de guerra de la OTAN contra Rusia y en relatar diariamente el circo electoralista en torno a los candidatos a la presidencia Trump y Clinton.
 
La hipocresía y el cinismo de los gobiernos de la OTAN y de los grandes medios de comunicación, así como de las ONGs más reconocidas y de la mayoría de la izquierda parlamentaria europea, es clamorosa. Resulta que la sola posibilidad de que Erdogan imponga la pena de muerte en Turquía tras el golpe de Estado, supone rebasar una línea roja que la Unión Europea en su conjunto no está dispuesta a consentir. Sin embargo, que desde Alemania despeguen diariamente drones que bombardean y asesinan a inocentes en Oriente Medio y norte de África no merece ni una sola palabra de condena por parte de Europa. Concretamente estos drones estadounidenses despegan desde el centro de control y comunicación satelital de Ramstein, en Alemania [1].
 
¿Qué tienen que decir sobre esto, por ejemplo, los "defensores" españoles de los Derechos Humanos que viajan a Venezuela para apoyar a la oposición golpista? ¿Qué tienen que decir los paraperiodistas que dedican tantos editoriales y artículos contra Cuba, Venezuela, Rusia o Irán?
 
EE.UU. mantiene la exclusividad mundial para aplicar la pena de muerte dentro y fuera de sus fronteras con total impunidad y sin que nadie se lo discuta. Desde su llegada al gobierno Obama ha multiplicado el gasto militar dedicado a la compra y fabricación de "aviones no tripulados" y ha extendido los bombardeos con drones por todo el mundo [2], multiplicando este tipo de operaciones criminales iniciadas por su antecesor George W. Bush. Y sigue siendo Premio Nobel de la Paz, lo cual da una idea de qué credibilidad tienen las Fundaciones e instituciones públicas y privadas en Europa y de qué sentido ideológico y manipulador tienen sus premios, reconocimientos y alabanzas mediáticas.
 
Obama deja tras de sí un legado de muerte y destrucción [3], de apoyo y financiación del terrorismo yihadista en Medio Oriente, de apoyo régimen sionista israelí y las dictaduras del Golfo, de apoyo a la derecha golpista en Latinoamérica, al fascismo neonazi en Ucrania... nos deja un incremento del arsenal nuclear, de la escalada militar en Asia (contra China) y Europa (contra Rusia), el inicio de las guerras de invasión contra Libia, Siria, Yemen... Dentro de EE.UU. las cosas no están mucho mejor, con el rescate público a la Banca, la política monetaria llamada "flexibilización cuantitativa" que aumenta la especulación financiera y acelera la llegada de la siguiente crisis económica, la militarización de la sociedad, el incremento de los asesinatos racistas por parte del régimen estadounidense, el aumento del número de presos negros y latinos, la pena de muerte, los presos políticos, la desindustrialización y la decadencia de regiones enteras, el desempleo, la precariedad laboral...
 
Ahora todo está preparado ya para que pronto sea la representante de Wall Street, Hillary Clinton [4], que cuenta con el apoyo entusiasta de la socialdemocracia y los "progresistas" españoles y europeos, quien desde la Casa Blanca continúe ejecutando (y quien sabe si celebrando con una carcajada, como hizo en Libia en 2011) impunemente la muerte de miles de inocentes. Todo ello en nombre de la democracia, la libertad y los Derechos Humanos.
 
 
REFERENCIAS - NOTAS
 
[1] Juego de drones, víctimas reales, documental elaborado por el canal Rusia Today (28/7/2016). La referencia al centro Ramstein de Alemania, a la que alude el especialista Nick Mottern, se puede ver a partir del minuto 20:30 aproximadamente.
 
[2] Obama gastará 30.000 millones de dólares en drones para la guerra remota alrededor del mundo,- artículo e información del analista y periodista Gabriel Martín para Mundiario (14/2/2013)
 
[3] El presidente Obama y su carrera en pos del legado imperial,- artículo del sociólogo y analista internacional James Petras. Traducido y publicado por la web Rebelión (4/5/2016)
 
[4] Hillary Clinton, la representante de Wall Street, es un peligro para la paz mundial,- Adolfo Ferrera Martínez (El Mirador Global, 16/6/2016)


miércoles, 20 de julio de 2016

TURQUÍA: PRIMER AVISO DE EE.UU. A ERDOGAN ¿HABRÁ UN SEGUNDO Y DEFINITIVO GOLPE DE ESTADO? ¿QUIÉN ES REALMENTE FETHULLAH GÜLEN?

 
Estados Unidos ha utilizado históricamente tanto a diferentes grupos terroristas como a dictaduras y regímenes afines para alcanzar sus objetivos geoestratégicos y económicos. El problema aparece cuando estos grupos o regímenes comienzan a seguir su propia agenda al margen de sus patrocinadores. Entonces pasan de ser "aliados" a ser considerados un peligro para la seguridad nacional y la paz mundial. Fue el caso de Al Qaeda en Afganistán, de Pinochet en Chile [1], de Mubarak en Egipto, de Sadam Hussein en Irak.... o ahora del régimen turco de Erdogan.
 
Dos hechos que orbitan en torno al intento de golpe de Estado en Turquía merecen toda nuestra atención. Por un lado, el acercamiento desde diversos planos de Turquía hacia Rusia y al llamado mundo multipolar:
 
Los cambios de orientación que está ejecutando Erdogan en materia de política exterior en Turquía, suponen un enorme giro geopolítico que puede remover el tablero geoestratégico global [2]. Hechos como las disculpas de Erdogan a Putin por el derribo del avión SU-24, la reciente detención de los pilotos del ejército turco que derribaron el mencionado caza ruso hace ocho meses, el restablecimiento de las relaciones comerciales entre Turquía y Rusia, el hecho de que Turquía haya decidido considerar al Frente al Nusra como una organización terrorista (hecho este al que permanentemente se niega EE.UU.), la participación del régimen turco en las conversaciones secretas lideradas por Rusia para alcanzar un acuerdo de paz y de gobernabilidad en Siria con Al Assad como legítimo presidente, el interés de Turquía por ingresar en la Organización para la Cooperación de Shanghái OCS (recordemos que Turquía es miembro de la OTAN), o la recuperación del proyecto Balkan Stream (cancelado tras el derribo del SU-24) por el cual Rusia pretende construir un gigantesco gaseoducto hacia Europa a través de Turquía, suponen en su conjunto un desafío demasiado grande para sus intereses que EE.UU. no podía tolerar. Este parecía el momento de darle un necesario escarmiento a Erdogan que le hiciera rectificar, aunque por ahora con escasos resultados, según parece.
 
Por otro lado, tras el golpe de Estado, aparecen las acusaciones tanto directas como indirectas del régimen turco que señalan hacia EE.UU. como el epicentro del golpe del 15 de julio:
 
Algunos miembros del régimen turco, como su ministro de Trabajo y Seguridad Social, Süleyman Soyluo, lo afirmaron sin ambigüedades: "Las ambiciones y los planes EEUU están detrás del terror en el sureste de Turquía, así como en Siria e Irak". Pero lo cierto es que cerrar la base militar que la OTAN tiene en Incirlik y detener a sus altos mandos, así como exigir la extradición de Fetthulah Gülen como autor intelectual del golpe de Estado, son dos hechos que en la práctica equivalen a culpar directamente al gobierno de EE.UU., al Pentágono y a sus servicios secretos de organizar y participar en el golpe de Estado fallido de Turquía. Ambos, tanto la base militar y sus oficiales como Fethullah Gülen, están bajo el mandato de EE.UU. Por otro lado, amenazar con instaurar la pena de muerte como está haciendo Erdogan, es una forma de aniquilar la posible entrada de Turquía en la Unión Europea con la que se especulaba desde hace tiempo y pretender alejarse de la influencia de Occidente. El cambio de rumbo parece claro.
 
 
¿Quién es Fethullah Gülen, el "imán" al que señala Turquía como responsable del golpe?
 
Muhammed Fethullah Gülen es un agente al servicio de la CIA desde al menos el año 1990. En esa época Gülen fue utilizado para reclutar yihadistas y dar respaldo a agentes de la CIA en países como Kurguistán y Uzbekistán, o en regiones rusas como Chechenia o Daguestán, a través de su red de "escuelas" creadas para atentar posteriormente contra Rusia. Putin, obviamente, prohibió estas "escuelas" o "madrazas" cuando llegó al poder, algo que ahora también está haciendo el régimen de Erdogan.
 
De hecho Gülen tuvo problemas para entrar en EE.UU. cuando huyó de Turquía en el año 1999. Varios informes del FBI y del Departamento de Seguridad Nacional lo vinculaban con actividades relacionadas con el terrorismo yihadista. Fueron funcionarios corruptos de la CIA como Graham Fuller y Morton Abromovitz así como la Rand Corporation quienes movieron los hilos para que recibiera asilo político en EE.UU.
 
Washington ha utilizado Turquía y las redes fundamentalistas del partido AKP de Gülen para causar estragos en todas la regiones poscomunistas de Asia Central ricas en petróleo y minerales [3] 

Desde su exilio en Pensilvania desde hace más de 15 años, Gülen dirige un enorme conglomerado de empresas, corporaciones financieras y medios de comunicación. Ha fundado en las últimas décadas múltiples mezquitas de carácter "fundamentalista", no sólo en Turquía sino por toda Asia Central. También dirige, como mencioné anteriormente, una gran red de escuelas (madrazas) y universidades de alcance global que sirven - bajo el paraguas protector de ser ONGs que ayudan a educar a los sectores más pobres de la población - para adoctrinar y reclutar jóvenes hacia su ideología religiosa y su modelo de capitalismo neoliberal en el plano político y económico.
 
Fue aliado y padrino político de Erdogan en el pasado, incluso no dudaba en pedir a sus numerosos seguidores del movimiento Hitmez el voto para el partido AKP de Erdogan, de hecho Gülen fue uno de los creadores principales de ese partido. Gracias a esta relación directa con las élites políticas muchos de sus fieles llegaron a incrustarse en el Estado turco, lo que facilitaría posteriormente que en varias ocasiones intentara derrocar desde dentro a Erdogan. Este hecho explicaría, en parte, la "purga" que ahora se está ejecutando entre sectores militares, jueces, profesores y demás funcionarios en Turquía tras el golpe del 15 de julio. Erdogan conoce muy bien quiénes le apoyaron para alcanzar el poder y qué puestos ocupan estos antiguos cómplices. Obviamente Erdogan aprovechará este contexto de "limpieza" pos-golpe para eliminar también de paso a cualquier opositor progresista y verdaderamente demócrata, aunque no existan pruebas de delito ni implicación en el golpe. Siempre lo ha hecho.
 
En el año 2000 Gülen ya fue juzgado "en ausencia" por conspirar para romper el orden Constitucional e intentar implantar un Estado de corte islámico en Turquía. En 2013, a raíz de las masivas protestas celebradas principalmente en Estambul, Erdogan volvió a frenar y denunciar un complot para derrocarlo orquestado por la CIA y el propio Gülen.
 
Gülen cuenta también con el apoyo de figuras como George Soros y diversas fundaciones y ONGs, así como del lobby sionista estadounidense. También de políticos como Hillary Clinton y de varios congresistas a los que Gülen devuelve generosamente su apoyo en forma de donaciones económicas. Todo ello de forma ejemplarmente democrática.

El conflicto pareció zanjarse mediante un acuerdo frágil entre Gülen y Erdogan coordinado por la entonces Secretaria de Estado, Hillary Clinton, quien obtuvo de Gülen la jugosa donación de 1 millón de USD para su campaña presidencial. También ambos garantizaron su participación equitativa en las ganancias por el contrabando de petróleo obtenido por el ISIS en Siria e Irak. [4]
 
Más allá de las contradicciones, corrupciones, traiciones y guerras internas por el poder en Turquía, el hecho evidente es que el perfil de Gülen no encaja precisamente con el de un humilde y altruista clérigo perseguido únicamente por defender sus democráticas ideas políticas o religiosas, que es la imagen que nos transmiten desde algunos medios de comunicación occidentales. Ni mucho menos. Es ridículo plantear el debate sobre el golpe de Estado en Turquía en términos de "golpistas" contra "demócratas". Ninguno de los dos bandos enfrentados por el poder, tanto el régimen de Erdogan como los seguidores y defensores de Gülen, tienen la democracia, la libertad y los Derechos Humanos entre sus valores a defender. Ambos son políticos corruptos que no dudan en apoyar al terrorismo yihadista para alcanzar sus intereses particulares y los de aquellos que los patrocinan desde el exterior.
 
El régimen de Erdogan, que continua asesinando al pueblo kurdo y apoyando a los terroristas en Siria a pesar de sus recientes movimientos, estaba desde hace tiempo en el punto de mira de Washington y Moscú [5]. Sin embargo la rapidez con la que se desarrollan los acontecimientos en el plano internacional, han hecho que ahora Rusia haya encontrado en la Turquía de su enemigo Erdogan a un posible "aliado" que puede utilizar para intentar ganar la partida geoestratégica que mantiene con EE.UU. en Oriente Medio y en el resto del mundo.
 
Erdogan parece decidido a desafiar a la "superpotencia" y aliarse con su enemigo. El mismo "delito" que cometió Víktor Yanukovich en Ucrania en 2014 cuando rechazó unirse a la UE y firmó acuerdos financieros y económicos con Rusia para salvar su economía, y que obtuvo como respuesta un golpe de Estado neonazi (el "Euromaidán") promocionado por EE.UU. y la "democrática" Unión Europea. Parece que el corrupto y criminal régimen de Erdogan ha tomado un camino que no tiene marcha atrás. Un gigantesco giro geopolítico que puede provocar que una nueva "revolución de color" financiada por George Soros o que la "primavera árabe" terrorista patrocinada por EE.UU. se extiendan ahora hasta el corazón de Turquía.
 
 
REFERENCIAS - NOTAS
 
[1] Reagan y Pinochet: El momento en que Estados Unidos rompió con la dictadura,- un trabajo de Peter Kornbluh y Marian Schlotterbeck, publicado en CIPER (Centro de Investigación Periodística, 23/11/2010)
 
[2] Behind The CIA Desperate Turkey Coup Attempt.- recientes declaraciones del analista F. William Engdahl sobre el golpe de Estado en Turquía en una entrevista para New Eastern Outlook, publicada el 18 de julio de 2016 
 
[3] Boston and the CIA ‘Snafu’: The grey eminence behind Turkey’s Erdogan and AKP,- artículo de F. William Engdahl publicado en Red Voltaire el 23 de mayo del año 2013
 
[4] Los planes secretos de la CIA para derrocar a Erdogan en Turquía,- publicado por Percy Francisco Alvarado Godoy en su página Descubriendo Verdades (2/12/2015)
 
[5] Error de Washington y de Moscú,- artículo de Thierry Meyssan, Red Voltaire (2/6/2016)